Diego Luna regresó al Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), esta vez para presentar Ceniza en la boca, una película que dirige y que explora las heridas del abandono familiar, la migración y la búsqueda de pertenencia, a partir de la novela homónima de la escritora mexicana Brenda Navarro.
Durante una conferencia de prensa acompañado por parte del elenco, entre ellos Adriana Paz, Luisa Huertas, Ana Díaz y Sergio Bautista, el cineasta explicó que fue él quien acercó la novela al proyecto y que, aunque el libro contiene múltiples historias, hubo una en particular que lo llevó a construir la película: la de una hija que crece marcada por la ausencia de su madre.

Para mí el eje de esta historia, que no es el eje del libro necesariamente, es esta pregunta que una hija se hace: ‘¿Por qué te fuiste, mamá?’
Luna agradeció la libertad creativa que Brenda Navarro otorgó para adaptar su obra, pues consideró que el cine debía encontrar su propia manera de contar la historia sin perder la esencia de la novela.
El también actor destacó que su experiencia frente a las cámaras influyó directamente en su forma de dirigir. Explicó que buscó construir un ambiente de confianza en el que los intérpretes pudieran experimentar, equivocarse y proponer sin sentirse limitados.
Para mí era muy importante crear un espacio donde hubiera seguridad para proponer, para replantear, para reaccionar al accidente.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue cuando reveló que revisaron a más de 200 actrices durante la búsqueda de la protagonista, aunque finalmente encontraron en Anna Díaz a la intérprete que necesitaban.

“Vimos a más de 200 personas, más de 200 actrices en el proceso”, recordó, al destacar el talento de las jóvenes actrices mexicanas.
Por su parte, Adriana Paz describió el rodaje como una experiencia profundamente humana y recordó que, desde el primer día, Luna reunió al equipo para compartir una intención personal antes de comenzar a filmar.
“El set se convirtió en un lugar sagrado”, expresó la actriz, al destacar el respeto y la sensibilidad con los que trabajaron.
Luisa Huertas también habló de su conexión personal con la historia, al recordar que ella misma vivió la migración y la pérdida de su padre durante la infancia.
La película me habló de mis propios huecos, de mis propias carencias y de mis propios logros como ser humano.
Anna Díaz, en tanto, reflexionó sobre la soledad que acompaña a quienes migran y la necesidad de encontrar una comunidad en los lugares a los que llegan, una experiencia que comparó con los vínculos construidos durante el rodaje.
La presentación concluyó entre agradecimientos y muestras de afecto del elenco hacia Diego Luna, quien adelantó que Ceniza en la boca se estrenará en México el próximo 5 de noviembre, por lo que habrá nuevas oportunidades para conversar sobre la película y sus distintas interpretaciones.
Además al final de la actividad regaló algunos autógrafos y fotografías a los periodistas que se acercaron a él, mostrando en todo momento accesibilidad para compartir sus experiencias y formas algún objeto relacionado con sus años de trayectoria en la industria del cine.

