El diputado local Hugo Rangel Vargas llamó a recuperar la política de las ideas, los principios y las causas colectivas, al rendir homenaje en tribuna al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, a quien reconoció como una figura fundamental de la transición democrática mexicana y protagonista de la insurgencia popular de 1988.
Durante su posicionamiento, el legislador petista retomó una reflexión de Cárdenas sobre los vicios de la política mexicana, particularmente el oportunismo y el desplazamiento de las convicciones por las ambiciones personales. “Una política donde las convicciones se vuelven negociables, las lealtades se alquilan y los principios se abandonan cuando estorban al siguiente cargo”, señaló Rangel Vargas, al advertir que la política pierde su sentido cuando deja de servir a las causas para ponerse al servicio de intereses particulares.
Hugo Rangel destacó dos virtudes que explican la dimensión histórica de Cuauhtémoc Cárdenas: su valentía y su tenacidad. Recordó que en 1988 tuvo el valor de romper con el partido que había gobernado México durante décadas para encabezar un movimiento que convocó a distintas expresiones de la izquierda alrededor de un programa de transformación democrática. Asimismo, subrayó su independencia crítica y su decisión de renunciar a la militancia cuando consideró que la organización que contribuyó a fundar se alejaba de sus principios. “La lealtad a una causa no puede confundirse con una obediencia incondicional a una organización y a sus dirigentes”, afirmó.
El diputado sostuvo que el legado de Cárdenas no puede reducirse a un apellido ni asumirse como un patrimonio personal, sino que debe entenderse como un programa político, una conducta y una causa al servicio del pueblo. Reconoció sus aportaciones a la defensa de la soberanía nacional, la justicia social y la democracia, y concluyó que honrar su memoria exige asumir la congruencia como una exigencia cotidiana, “La política de las ideas frente a la política de los nombres; la política de los principios frente a la política de las conveniencias y la política de las causas frente a la política de los cargos”.

