Hace poco, en ciertos aspectos, algunos medios abrieron fuego en contra del secretario de Economía. Fue muy notoria la forma en que trataron de propagar la andanada. En realidad, el modo en que Marcelo asumió la postura me llamó mucho la atención. Detalló que nunca se hizo un uso inapropiado del presupuesto y que, por lo tanto, solo fue una invitación amable para una estancia breve. Por eso, debido a que hubo un sentido de responsabilidad al explicar lo que sucedió, las agitaciones no se extendieron tanto. La presidenta Sheinbaum apoyó el trabajo de Ebrard, ya que no encontró ni un conflicto de intereses ni una falta. Para que no haya dudas al respecto, en la tribuna de la mañanera, le comunicó a la población que Marcelo está haciendo un trabajo extraordinario. Ese mismo día, en efecto, se ratificó lo determinante que es la experiencia y la madurez de un perfil crucial. A todo ello, agregó la presidenta, vivimos momentos decisivos que están contribuyendo al tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.
Marcelo Ebrard, en cualquier caso, resulta ser el personaje que cuenta con las credenciales más altas para negociar el acuerdo comercial. Se puede decir que él se formó en ese camino desde el periodo de Andrés Manuel López Obrador. No fue solo en el aspecto técnico, sino también en todo lo que concierne a la parte operativa y lo que implica un marco de este tipo. De hecho, Marcelo siempre tuvo la intención de seguir manteniendo esos vínculos con figuras del país vecino. Esa firme convicción, cuando se produjeron momentos de tensión, motivó a Ebrard a mostrar su mejor versión. Al recordar que se resolvió una gran rigidez después de reunirse con empresarios en Nuevo León hace unos días, mencionó que la amenaza de Donald Trump en ese momento era eliminar el T-MEC. Fueron, ni más ni menos, fases de mucha intensidad en las que, por supuesto, influyó la persistencia, pero también el deseo de salir adelante ante la inmensa brecha que se había formado.
Y hoy, que las raíces del T-MEC volvieron a florecer, hay una enorme esperanza de que se logre un acuerdo comercial histórico. El propio Marcelo Ebrard, en conferencia de prensa, recordó que será el 26 de mayo, fecha que está presupuestada para iniciar las pláticas formales de la negociación. Lo que hay, hasta ahora, son encuentros periódicos para ponerse de acuerdo con aspectos técnicos. Inclusive, habrá más reuniones para concentrar temas inherentes. Para fortuna de los mexicanos y del gabinete de la presidenta, tendremos encabezando los trabajos en la primera línea a Marcelo, que ha constituido su equipo negociador de primera.
Todo ese espíritu, ahora que la presidenta ha reafirmado la permanencia inexorable de Marcelo Ebrard, ha traído consigo una espiral de buenas noticias con esa capacidad probada del secretario de Economía. Siendo así, podemos decir que Ebrard está hecho a la medida para estos grandes desafíos, mayormente cuando se impone en grandes acuerdos que benefician directamente en el desarrollo del país. Hace unos días, a propósito, compartió tribuna con la presidenta en las inmediaciones de Palacio Nacional para anunciar que hay acuerdo para el fomento de la industria de la siderúrgica. Dando más detalles de ello, sale a escena el enorme proyecto del Plan México y, por ende, el potencial de los productos naturales que hay en nuestro país.
En concreto, hemos dado ese salto fundamental para colocarnos como un país de avanzada y con una economía en despegue.
En lo que se refiere al acuerdo con la iniciativa privada y con empresarios de mucho renombre, el mismo Marcelo explicó las ventajas que tendremos ahora que se multiplique la elaboración de acero de muchísima calidad. Eso, a la par de generar una cantidad importante de empleos, nos coloca en un terreno de competitividad con otras naciones; es decir, seremos menos dependientes de esos productos ahora que se privilegia la insignia Hecho en México. Para lograr esto, desde luego, salieron a flote los buenos oficios del secretario de Economía, que vive su mayor momento de lucidez política. Su talento y su sapiencia, en verdad, son lo que marcan la diferencia. En ese sentido, la inmensa mayoría de mexicanos cree en su labor y experiencia ahora que se acerca la mayor prueba de fuego: el T-MEC, donde el desempeño no solo deberá imponerse, sino alcanzar las metas que se trazaron.
Y ahora que todo gira en torno a esa labor, Ebrard, en conjunto con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, lograron que México saliera de la lista de vigilancia prioritaria de los Estados Unidos. Esto significa que, al llegar a un punto como ese, nuestro territorio ha dado un paso preponderante porque se abrirán más los mercados para las inversiones; o sea, seremos testigos de una nueva fase en la que las exportaciones a otras naciones, por la calidad de los productos, se multiplicarán, básicamente con nuestro país vecino. Siendo así, se presenta esta noticia como un telón de fondo sustancial para que las áreas de oportunidad crezcan. De hecho, el mismo Ebrard, por medio de un mensaje, llegó a la conclusión de que ha comenzado una nueva etapa de mejores oportunidades.
Notas finales
El tema que difundió la embajada de Estados Unidos en México causó un estupor por la forma atípica en que se da. Más allá de eso, me gustó la postura de la presidenta en defender la soberanía, la justicia y la verdad. En ese tenor, queda claro, se dio un espiral de posicionamientos de respaldo a la mandataria. Uno de ellos, precisamente ayer en el transcurso del día, fue el del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta. Dijo, entre muchos aspectos más, que acompaña y respalda a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en la defensa de la soberanía nacional. Seguido de ellos, todos los gobernadores emitieron una postura. Entre ellos: Mara Lezama, Ricardo Gallardo, Julio Menchaca, Clara Brugada, Lorena Cuéllar, Delfina Gómez, Marina del Pilar, Salomón Jara, Joaquín Díaz Mena, Américo Villarreal, Alfonso Durazo, Eduardo Ramírez Aguilar, Indira Vizcaíno, Margarita González Saravia, Miguel Ángel Navarro, Layda Sansores, Evelyn Salgado, David Monreal, Víctor Castro, Rocío Nahle, Javier May y Alfredo Ramírez Bedolla, de los mejores gobernadores de México, de acuerdo con las metodologías que se publican mes con mes en los medios de comunicación.

