Hace unos días, después de que trascendieran los cambios que estaban presupuestados, la presidenta de la República nos sorprendió a todos al acomodar el tablero electoral. Fueron ajustes estratégicos que giran por completo el timón en la toma de decisiones. Citlalli Hernández, a pesar de que no es la presidenta nacional de Morena, tiene una comisión que iguala o supera esas funciones, básicamente la capacidad para maniobrar acuerdos y consensos. Es, sin exagerar, un alcance de otras latitudes, sobre todo ahora que se avecina la puesta en marcha de las encuestas de opinión pública. De ese modo, encontramos una lógica y una razón de ser importantísima, primero, para alcanzar y pactar la unidad con los partidos aliados. Inclusive, la asignación, por la experiencia que ha ido adquiriendo la exsecretaria de la Mujer, la pone en condiciones inmejorables para profundizar esta sociedad que, dicho sea de paso, le ha sacado mucho provecho al expandir el dominio y, de paso, conseguir la mayoría calificada para modificar la constitución.
Por eso la llegada de Cittalli, que ha motivado a muchos; edifica mesas de trabajo tanto con el Partido del Trabajo como con el Verde Ecologista. De hecho, los liderazgos más visibles han visto con buenos ojos la designación de la comisión especial. Otro de los aspectos que puede ayudar, de un tema que se polarizó, es contemplar en la encuesta a perfiles como Saúl Monreal. Sus aspiraciones, que están a la vista de todos, siguen intactas; es decir, el menor de los Monreal no ha claudicado en su derecho legítimo de participar en la metodología que habrá de aplicar la dirección nacional de Morena. Efectivamente, podemos decir que ha comenzado un nuevo periodo con la llegada de Citlalli. Eso, por lo tanto, nos ha llevado a concluir que las oportunidades pueden darse pese a la errónea percepción del nepotismo. En ese sentido, la trayectoria de Saúl nos ha servido para confirmar que su caso, como el de muchos otros, no es un argumento ligado al nepotismo, mucho más ahora que hemos observado la forma en cómo se ha ido alzando con la victoria en elecciones pasadas.
Es posible afirmar, sin temor a equivocarnos, que Saúl Monreal tardó muchos años para que fuese reconocido públicamente como un liderazgo más allá del apellido que carga. Ha sido una etapa larga que, además de los altibajos, ha experimentado muchas victorias en procesos de elección popular. Para senador de la República, por ejemplo, impuso un récord de votación que lo acreditó como uno de los personajes con mayor arraigo social. Eso, desde luego, le abrió nuevas perspectivas a futuro. De ese modo, tienen mucha lógica las aspiraciones que tiene en la carrera por la gubernatura de Zacatecas. No cambiará de opinión tan fácilmente, sobre todo ahora que viene una etapa crucial en la que puede encontrar un resquicio para ser tomado en cuenta para la encuesta. Podemos decir, asimismo, que el menor de los Monreal todavía está entusiasmado con que se le tome en cuenta para la metodología, máxime porque Citlalli tiene más flexibilidad.
El propio Saúl Monreal, pese a la enorme barrera que significa la connotación del nepotismo, sigue representando la esperanza del grueso de la población de Zacatecas. Citalli Hernández sabe a la perfección el fenómeno social que ha desplegado a lo largo y ancho del territorio. Tiene, sin ir más lejos, presencia en todos los municipios y distritos locales. En todo caso, eso puede marcar la diferencia o no para revalidar el triunfo de Morena. Siendo así, muy pronto sabremos los planes que existen desde la dirigencia nacional para el caso Saúl. No creemos que la consigna sea defenestrarlo; eso empeoraría el panorama y pondría en riesgo el triunfo del partido guinda. Él, como sabemos, puede competir sin ningún problema bajo las siglas de otras expresiones. De hecho, el PT y el PVEM no han comprometido su decisión con nadie.
Es allí donde Monreal, con toda su capacidad política, lograría aferrarse a una postulación a sabiendas del capital que él representa. Todo eso, lo sabe Citlalli, puede traer costos políticos muy elevados. Aunque debemos estar preparados para cualquier noticia o destape, Hernández, con esa sapiencia que ha demostrado, puede tomar en cuenta a Saúl para una posición que, de común acuerdo, se pacte en vísperas de la selección de perfiles. Algo similar a los premios de consolación que puso sobre la mesa el expresidente Andrés Manuel López Obrador con las llamadas corcholatas. No tardaremos en saber si hay un plan inicial para ello. Si me preguntan a mí, y en vista del potencial del senador, puede ocupar perfectamente la Secretaría de Gobierno para el próximo periodo gubernamental en Zacatecas. De ser así, él, Saúl, contribuirá con todo el poder político que tiene para que Morena gane la elección con enorme margen de diferencia. Creemos firmemente que Citlalli, ante la amenaza latente de una decisión, siempre preferirá armonizar el clima y negociar con todas las partes para sellar la unidad.

