La rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Yarabi Ávila González, aseguró que la institución ya trabaja en un reglamento electoral con candados y sanciones para evitar que el próximo proceso de sucesión en la Rectoría sea capturado por intereses externos o prácticas políticas que históricamente han contaminado la vida universitaria.
Al ser cuestionada sobre el ambiente de “grilla” que suele anticipar cada relevo rectoral —y que este año será particularmente relevante por tratarse de la primera elección democrática en más de un siglo, tras la reforma a la Ley Orgánica impulsada por su administración—, la rectora afirmó que el proceso aún no inicia formalmente y debe respetarse la ruta institucional.
Nosotros ya tenemos trabajado el reglamento que tendrá que aprobar el Consejo Universitario; ese reglamento está resguardado y contempla sanciones para la participación de actores externos a la Universidad Michoacana.
Detalló que el documento será primero analizado en las comisiones correspondientes del Consejo Universitario y, posteriormente, sometido a votación del pleno, que será el órgano encargado de validar las reglas definitivas del proceso.
Ávila González reconoció que, debido al peso histórico y social de la UMSNH, es natural que surjan intereses políticos y discursos sin sustento en torno a la sucesión rectoral, pero advirtió que aún no son los tiempos para campañas abiertas.
Es válido que muchas personas tengan interés, pero no es el momento; primero debe discutirse y aprobarse el reglamento en el Consejo Universitario.
En ese sentido, hizo un llamado directo a actores políticos y grupos interesados a respetar la autonomía universitaria y el proceso de democratización avalado por el Congreso del Estado.
Invito a todos los actores políticos que ya tienen interés en la Universidad Michoacana a respetar este proceso de democratización que fue aprobado por el Congreso del Estado.
La rectora advirtió que la intromisión política en procesos universitarios ha generado crisis profundas en otras instituciones del país, como Zacatecas, Campeche, Estado de México, Puebla, entre otras, donde los conflictos internos derivaron en problemas legales y de gobernabilidad.
Espero que quienes no tienen claridad de lo que sucede en la Universidad Michoacana no afecten su imagen, como ha ocurrido en otras universidades donde el efecto político ha sido devastador.
Finalmente, expresó confianza en que la comunidad universitaria demostrará madurez democrática en este proceso inédito.
Estoy segura de que la comunidad sabrá conducirse con respeto y que, al momento de la votación, se respetará lo aprobado tanto en el Consejo Universitario como en el Congreso del Estado.

