El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, aseguró que el teleférico de Morelia será un sistema de transporte “autosustentable” y rechazó las versiones que advierten que requerirá subsidios millonarios anuales para poder operar.
Durante el recorrido que realizó junto a medios de comunicación por las siete estaciones del proyecto —que será inaugurado el próximo 30 de septiembre— el mandatario respondió directamente a las críticas sobre la viabilidad financiera del sistema, luego de que líderes transportistas advirtieran que futuros gobiernos tendrían que destinar fuertes cantidades de dinero público para mantenerlo funcionando.
Bedolla afirmó que las corridas financieras realizadas dentro de los Planes Integrales de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS) muestran que el teleférico puede sostenerse por sí solo.

Las proyecciones financieras nos dan que es autofinanciable, es decir, tiene la capacidad de ser sostenible por sí solo, sin subsidio. Eso es fundamental.
El mandatario explicó que el principal ingreso será el cobro del pasaje, complementado con publicidad y otros mecanismos de financiamiento asociados al sistema de prepago electrónico.
Con el pasaje es suficiente para hacerlo sostenible.
Incluso minimizó el gasto energético del sistema, al señalar que el consumo eléctrico del teleférico equivale aproximadamente al del hotel Catalagua, en el Centro de Convenciones de la capital michoacana.
No tiene un gran consumo eléctrico, consume menos energía que el hotel Camelinas.
El gobernador detalló que el sistema arrancará movilizando alrededor de 22 mil usuarios diarios y que la meta es alcanzar hasta 40 mil pasajeros en la próxima década, lo que permitiría no solo sostener la operación cotidiana, sino incluso generar recursos para futuras modernizaciones.

Además, reiteró que tanto el teleférico de Morelia como el de Uruapan fueron construidos bajo un esquema multianual que —aseguró— no generó deuda pública.
Se liquida la obra y no queda un solo adeudo bancario ni con proveedores
En ese contexto, Bedolla defendió el proyecto como una obra de movilidad moderna, turística y ambientalmente sustentable, insistiendo en que los resultados obtenidos en Uruapan ya demostraron que la ciudadanía terminó apropiándose positivamente del sistema.
“El trabajo mata grilla”, lanzó el mandatario al destacar el avance y aceptación del teleférico en Michoacán.


