Contrario a lo que aseguró el Presidente de México Enrique Peña Nieto en uno de sus mensajes con motivo de su Sexto Informe de Gobierno al decir que su administración ha sido respetuosa con la libertad de prensa y la de expresión, los últimos seis años, es decir desde 2015, año en el que el priísta asumió la Presidencia, mil 986 periodistas han sufrido agresiones y 41 han sido asesinados.
La organización civil Artículo 19 presentó en marzo de este año su informe ‘Democracia simulada, nada que aplaudir’, en el que afirma que durante el actual sexenio y hasta ese momento existían 894 agresiones contra la prensa más que en el sexenio anterior con el presidente Felipe Calderón, cuando se registró un total de mil 092 agresiones.
Pese a no superar el número de homicidios que en la administración anterior, los casos de ésta han sido públicamente documentados. En total, entre 2009 y 2017, van 78 periodistas asesinados, un promedio de casi 9 comunicadores asesinados al año.
Al margen de los homicidios, las formas más comunes de agredir a la prensa durante el presente sexenio son los ataques físicos, o ataques contra su material de trabajo: 570 casos documentados. Le siguen las amenazas, con 376 casos; la intimidación, con 356; la privación de la libertad, con 178; y el hostigamiento y el acoso, con 128 casos.
Y aunado a esta situación la impunidad también se ha hecho presente ya que según el mismo informe únicamente dos casos, de las 800 averiguaciones previas que iniciaron en torno a muertes o agresiones a periodistas, han tenido una condena. Prácticamente la impunidad alcanza el 100 por ciento.

