El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, advirtió que las manifestaciones registradas en el municipio de Chavinda para exigir la liberación de cinco funcionarios del ayuntamiento detenidos recientemente podrían evidenciar la presencia de grupos delictivos vinculados al gobierno municipal.
El mandatario estatal expresó su preocupación por la presión social para que los detenidos —entre ellos la síndico, dos regidores y mandos de la policía municipal— recuperen su libertad, al señalar que este tipo de movilizaciones suelen estar relacionadas con estructuras de apoyo del crimen organizado.
Las manifestaciones marcan que hay presencia de grupos delictivos, son base social del narco y hay ahí mucho más que investigar.
Ramírez Bedolla también señaló que ya manifestó su inconformidad al Poder Judicial del Estado de Michoacán tras la liberación previa de 11 policías detenidos en el municipio de Ecuandureo, decisión que calificó como “verdaderamente terrible”.
El gobernador dijo esperar que en el caso de Chavinda no ocurra una situación similar y pidió que las investigaciones se mantengan firmes para evitar impunidad.
Además, informó que solicitó a la Fiscalía General del Estado de Michoacán reforzar las indagatorias relacionadas con este caso, al advertir que podrían existir más elementos que vinculen a autoridades municipales con actividades delictivas.
Finalmente, adelantó que las investigaciones podrían ampliarse a otros municipios del estado, al señalar que actualmente hay varias demarcaciones bajo revisión por posibles vínculos con el crimen organizado.

