Habitantes de la comunidad indígena Santa María de Ostula, ubicada en la costa de Michoacán, se manifestaron a las afueras del Poder Judicial de la Federación para exigir la restitución de más de mil hectáreas de tierras comunales que han sido invadidas por presuntos propietarios. Este conflicto territorial, que afecta a cerca de 15 mil habitantes, se resolverá el próximo 28 de noviembre, cuando se emita una decisión sobre un amparo directo que definirá a quién pertenecen los derechos sobre estas tierras.
El problema data desde 2008, cuando comenzaron los intentos de despojo de estas tierras, lo que ha provocado una serie de hechos violentos, incluidos 40 comuneros asesinados y 45 desaparecidos.
La comunidad de Santa María de Ostula denuncia que estos actos no solo han atentado contra su derecho ancestral al territorio, sino que también han afectado su forma de vida y bienestar. La resolución del amparo es crucial para poner fin a años de violencia y tensión en la región.

