En este momento, cuando diversas encuestas se han consolidado como herramientas confiables, resulta pertinente recurrir a ellas para reflexionar sobre el trabajo de varios gobernadores y gobernadoras que, por su eficiencia, han superado con amplitud las expectativas planteadas al inicio de sus administraciones. Su mayor fortaleza, además de mantener estabilidad, ha sido cumplir las políticas públicas comprometidas durante la campaña. No solo se trata de ejecutar, sino de concretar obras e infraestructura: hospitales, escuelas, carreteras y programas sociales que transforman la vida cotidiana. En esos reportes también queda implícito el rubro de seguridad y la coordinación con los distintos niveles de gobierno. Quienes impulsan este conjunto de acciones logran traducirlo en resultados tangibles, los mismos que suelen reflejarse con claridad en las evaluaciones de las calificadoras.
Las encuestas, que ofrecen detalles esenciales sobre el sentir ciudadano, ordenan y jerarquizan los indicadores que finalmente permiten medir la eficacia de los gobiernos estatales. En los últimos días se difundieron dos metodologías que, desde hace tiempo, funcionan como referencia para valorar el desempeño de los mandatarios. Su publicación confirmó que, pese al tiempo transcurrido en algunas administraciones, varias han logrado mantener un ritmo constante y reconocible. Bajo esa lógica, se han afinado los instrumentos con menor margen de error y mayor solidez técnica. En ese escenario, la opinión pública vuelve a destacar el trabajo de Demoscopia Digital y Rubrum, cuyos ejercicios han captado, retratando con precisión la dinámica que prevalece en cada entidad, ofreciendo una percepción que, en términos generales, coincide con la realidad observable.
Muchas de las encuestas, que coinciden en los patrones que miden, califican el grado de popularidad, pero también la confianza, la percepción de la seguridad, así como las obras y las acciones que se llevan a cabo como parte de las políticas públicas. Está muy claro que esos matices, que son interpretados y llevados a la ponderación de números, son los que terminan siendo el resultado final de la labor. Demoscopia Digital, por ejemplo, ha colocado en la primera posición a Evelyn Salgado con un apoyo de casi el 70 %. Buena parte de los entrevistados, a pregunta expresa, manifestó que la labor de la mandataria ha estado a la altura de las circunstancias, básicamente porque las políticas públicas impactan positivamente en el desempeño de la gente. Con esos mismos aspectos, sobresalen Mara Lezama, Alfonso Durazo y Julio Menchaca, a quienes se les ha calificado detalladamente los avances de su gestión.
Conviene detenernos un momento en el trabajo que realiza Rubrum. Con la publicación de la medición correspondiente a junio, quedó claro que varios mandatarios no solo mantuvieron su buen desempeño en las encuestas, sino que reforzaron su presencia en el ánimo ciudadano. Bajo esa premisa de sostener el ritmo hasta el final de sus gestiones, se observa cómo han evolucionado ahora que los indicadores reflejan con mayor precisión el nivel de efectividad alcanzado. En ese contexto, destaca el compromiso mostrado por los gobiernos de Puebla, Chiapas, San Luis Potosí, Michoacán y Morelos, encabezados —en ese orden— por Alejandro Armenta, Eduardo Ramírez, Ricardo Gallardo, Alfredo Ramírez Bedolla y Margarita González Saravia. Todos ellos comparten un rasgo central: cuentan con un respaldo social amplio, cimentado en el hecho de que han demostrado ser, más allá del discurso, actores clave para materializar programas y acciones concretas.
Desde luego que muchos de ellos y ellas se siguen enfrentando a retos mayúsculos en cada uno de sus enclaves; sin embargo, lo particularmente sustancial es que algunos de ellos, por el tiempo de trabajo, no han sufrido un desgaste; es decir, llevan más de cuatro años de gestión y se mantienen con un buen nivel. Ramírez Bedolla, por ejemplo, tiene una percepción positiva porque ha privilegiado la obra, pero también ha fortalecido el sistema de salud a la par de sus directivos que han hecho un trabajo eficaz con acciones integrales de atención, así como del suministro de medicamentos. Hablamos de Elías Ibarra. Y si a esas vamos, también podemos afirmar que San Luis, de la mano de Ricardo Gallardo, ha tenido progresos sustanciales que, después de todo, son apremiantes y de gran provecho para el grueso de la población.
Y de Puebla, ¿qué podemos destacar? El tema de la seguridad, vaya golpe a las actividades al margen de la ley. La administración que encabeza Armenta, de esa estrategia integral por aire y por tierra, recuperó más de 10 mil litros de hidrocarburo robado. Eso se suma a las acciones puestas en marcha y, por ende, a los rasgos que son tomados en cuenta para que los gobernadores se mantengan con ese buen nivel de desempeño. De hecho, nosotros encontramos muchos elementos para calificar su administración como eficiente ante los enormes retos que predominan en una gestión de esta envergadura. Lo comentamos hace poco: las encuestas son, ni más ni menos, el mejor termómetro ahora que han adquirido crédito por su consistencia y aciertos. Mientras seguimos optando por cada una de ellas, especialmente las más acertadas, tendremos una lectura muy clara de lo que pasa en cada uno de los enclaves más allá de los colores.

