En la etapa más crucial de las definiciones, todo indica que esta misma semana podría salir humo blanco de la dirigencia nacional de Morena para nombrar a algunos coordinadores estatales que, a la postre, aparecerán en las boletas del ejercicio democrático de 2027. Muchos aguardamos con expectativa el desenlace; sin embargo, habrá que mantener la calma y esperar los tiempos idóneos para ungir a los hombres y mujeres que resultaron favorecidos en las encuestas. Si nos basamos en los informes previos que han ratificado los casos de Sinaloa, Querétaro, Aguascalientes y Colima, sabemos con exactitud que los pronósticos se han ido confirmando con base en metodologías de confianza y credibilidad. Tomando como referencia aquellas con menor margen de error, hemos hecho suposiciones que ahora se anuncian en conferencia de prensa de manos de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.
En ninguno de los casos puede hablarse de imposiciones. Cada uno de ellos y ellas, por méritos propios, ganó la encuesta y será, por lo tanto, el representante popular de la coalición Seguimos Haciendo Historia. Existe, además, una enorme expectativa por conocer lo que viene. En algún momento, no muy lejano, presenciaremos cómo se impone Cruz Pérez en Chihuahua. Él, después de vivir un trago amargo en la encuesta del proceso anterior, está a unos días de recibir formalmente el máximo galardón y, con ello, hacer justicia social al mérito de ser el activo político más importante de ese enclave. Tan solo en el seno morenista, durante septiembre, registró un aumento en su percepción positiva. Reconocer esa función, por muchas razones, es otorgarle legitimidad al mandato popular.
Aunque fue una batalla álgida, llena de participantes de renombre, florecerá la democracia participativa en favor de Cruz Pérez. Luego de efectuar un balance interno y observar los positivos, es buen momento para afirmar que Chihuahua, desde ahora, tomó la decisión de apoyar a la izquierda. Dar ese paso implica un reacomodo de las estructuras territoriales, pero también una reconfiguración de fuerzas. De lo que se trata, además de convencer, es de sumar a esta amplia participación que está por gestarse. El alcalde con licencia de Ciudad Juárez, al incorporar las necesidades de la población, sabrá ganarse el cariño de la ciudadanía. Después de ello, poniendo por delante los preceptos de la Cuarta Transformación, Morena deberá gobernar con honradez y compromiso. A pesar de la mínima resistencia del PRIAN, el edil tiene posibilidades de ganar la elección estatal y, con ello, escribir una nueva historia en el norte del país.
Debemos señalar, con toda exactitud, que el grueso de la población, los sindicatos, los gremios estudiantiles y sociales, así como la base popular, ha levantado la mano a favor de Cruz Pérez. Incluso hay opositores dispuestos a renunciar a su militancia ante el cambio que se avecina. Recientemente, a través de redes sociales, hemos atestiguado una desbandada de panistas y priistas. Ellos, de hecho, son quienes más han perdido simpatizantes. Al mismo tiempo, luego de vivir en carne propia los agravios de la derecha, toda esa muchedumbre se inclina hacia la 4T. Puedo asegurar que eso, a tirios y troyanos, ha generado presión sobre el gobierno estatal encabezado por Maru Campos.
Podrán decir lo que quieran. Además del descrédito que vive el PAN, producto del hartazgo generalizado, atraviesan su mayor crisis ahora que muy pronto pactarán una sociedad con el PRI. Eso, por increíble que parezca a los blanquiazules, acelerará la transición y la llegada de Cruz Pérez al despacho del Ejecutivo estatal. Algunos sondeos —haciendo una medición anticipada en coaliciones— le otorgan mejores posibilidades a la izquierda. Es un hilo de cambio el que se está tejiendo y, como tal, un faro de luz. De cualquier forma, más allá de la andanada, Morena, al resolverse el escrutinio público que observamos, tendrá tiempo suficiente para recomponer lo que durante mucho tiempo se dejó de hacer.
Es cierto: será uno de esos ejercicios que pondrán a prueba la capacidad de organización de Morena. Un buen conductor de esas tareas, como lo ha demostrado en elecciones pasadas, es la experiencia de Cruz Pérez. Aun cuando tiene competidores de renombre como Andrea Chávez, el edil ha tomado la delantera en todas las encuestas que circulan. Puede decirse que vive un respaldo abierto que han sabido capitalizar con un despliegue territorial que ha afianzado su nombre en todo Chihuahua.

