El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que existe una denuncia presentada recientemente en el municipio de Zitácuaro relacionada con señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado, luego de que el Partido Revolucionario Institucional acusara públicamente al presidente municipal Juan Antonio Ixtláhuac y a su hermano, Juan de Dios Ixtláhuac.
Cuestionado sobre si el gobierno estatal tenía conocimiento de estas acusaciones —en el contexto del operativo Enjambre, que recientemente derivó en la detención del alcalde de Tequila, Jalisco—, el mandatario estatal señaló que la denuncia fue presentada por la dirigencia local del PRI y que las autoridades están atentas a cualquier señalamiento formal, ya sea de carácter administrativo, penal o civil, en contra de funcionarios estatales o municipales.
Sí hay una denuncia presentada en días pasados. Estamos atentos a cualquier denuncia que se presente contra funcionarios públicos, sean del nivel estatal o municipal.
Ramírez Bedolla subrayó que la denuncia ciudadana es fundamental para que las autoridades puedan actuar y reiteró que en Michoacán no habrá impunidad, independientemente del partido político al que pertenezcan los señalados.
No puede haber picaportes ni nada que tenga que ver con la impunidad. Aquí debe haber cero impunidad y justicia en todos los sentidos.
El gobernador añadió que, además de denuncias por presuntos vínculos criminales, también se reciben señalamientos derivados de conflictos laborales, disputas sindicales o rivalidades políticas, por lo que todas las denuncias —incluidas las anónimas o las presentadas públicamente— son revisadas y canalizadas ante las instancias correspondientes.
Finalmente, indicó que será la Fiscalía General de la República la autoridad que, en su caso, pueda informar sobre avances o determinaciones relacionadas con este tipo de investigaciones.

