La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa prevaleció una visión de guerra como eje central de la política de seguridad, una estrategia que —dijo— derivó en mayores niveles de violencia en el país y en Michoacán, sin atender las causas sociales del fenómeno delictivo.
Sheinbaum señaló que aquella concepción se basó en una lógica de confrontación directa, fuera de una estrategia integral, y recordó que quien encabezó esa política de seguridad, Genaro García Luna, hoy se encuentra detenido en Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico. Añadió que se trató de una decisión personal del entonces presidente, quien —subrayó— llegó al poder tras un proceso electoral cuestionado y ejerció el mando bajo una lógica militarizada.
En contraste, la mandataria federal explicó que el actual modelo de la Cuarta Transformación parte de una visión completamente distinta, centrada en atender las causas estructurales de la violencia, garantizar derechos sociales, impulsar el desarrollo económico y fortalecer la infraestructura, todo ello acompañado de una política de cero impunidad dentro del marco de la ley.
En ese contexto, destacó que mientras durante el sexenio de Calderón la inversión federal en Morelia fue de aproximadamente 4 mil millones de pesos, en la actualidad el Gobierno de México destina más de 50 mil millones de pesos a Michoacán, con proyectos estratégicos en movilidad, obra pública, desarrollo regional y programas sociales.
Sheinbaum sostuvo que esta diferencia de enfoques ha permitido una reducción cercana al 40 por ciento en los homicidios a nivel nacional, resultado —afirmó— de combinar acciones de seguridad con políticas sociales, fortalecimiento institucional y una coordinación permanente entre los distintos niveles de gobierno.
Finalmente, remarcó que la comparación no es solo presupuestal, sino de modelo de Estado, al señalar que la visión de la Cuarta Transformación apuesta por la paz, la justicia social y la atención integral, frente a una estrategia que en el pasado privilegió la confrontación armada sin resolver el fondo del problema.

