No era el banquito: era la carpeta

La opinión de José Mateo Ledesma Ortega ✍🏻

FECHA:

spot_img
spot_img

Por años, la imagen fue reducida a una escena casi anecdótica: Silvano Aureoles sentado afuera de Palacio Nacional, esperando ser recibido por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Para sus adversarios fue burla; para el oficialismo, una oportunidad de ridiculizarlo; para la opinión pública, la postal de un gobernador saliente que parecía no aceptar una derrota. Pero el asunto nunca fue el banquito. Lo importante no era dónde estaba sentado, sino lo que llevaba en la carpeta.

Aquella carpeta contenía, según sostuvo entonces el gobernador de Michoacán, pruebas de la presunta intervención del crimen organizado en la elección de 2021. No era una queja menor, sino una acusación de enorme gravedad: que grupos criminales habrían operado para favorecer a Morena y particularmente a Alfredo Ramírez Bedolla en la elección por la gubernatura.

Silvano acudió a Palacio Nacional porque el propio presidente había dicho que, si tenía pruebas, las presentara. Y eso intentó hacer. Llegó con documentos, testimonios, datos electorales y señalamientos que, a su juicio, demostraban que la elección michoacana no había sido una contienda democrática normal, sino un proceso intervenido por fuerzas criminales. López Obrador no lo recibió.

La respuesta oficial fue que debía acudir ante las autoridades competentes. En apariencia, parecía una salida institucional. Pero en el fondo fue una evasión política. Si el presidente convertía todos los días asuntos administrativos, judiciales y mediáticos en temas de su conferencia matutina, es difícil entender por qué una denuncia sobre la captura criminal de una elección no merecía una reunión seria.

En aquel momento, Silvano fue descalificado. Se dijo que estaba ardido, que no aceptaba la derrota, que buscaba justificar el fracaso electoral del PRD. La narrativa oficial convirtió una denuncia grave en un gesto ridículo. El banquito sustituyó a la carpeta. La imagen desplazó al contenido. Después de no ser recibido en México, Silvano llevó esas pruebas a Washington. Lo que el presidente mexicano no quiso escuchar terminó siendo expuesto en Estados Unidos, donde desde hace años se observa la relación entre crimen organizado, campañas políticas y gobiernos locales.

Hoy, aquella escena adquiere otro significado. La reciente acusación en una corte de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, por hechos vinculados con la elección de 2021, coloca nuevamente sobre la mesa el tema que Silvano denunció desde entonces: la posible intervención del crimen organizado en procesos electorales estatales. Aunque esa acusación debe probarse judicialmente, muestra que para las autoridades estadounidenses la relación entre narcotráfico y política mexicana no es una fantasía opositora, sino una línea de investigación real.

Fotografía 📸: Especial

Además, se ha advertido que podrían venir nuevas acusaciones contra narcopolíticos mexicanos. Si eso ocurre, 2021 podría convertirse en la clave para entender cómo ciertos grupos criminales buscaron influir en gobiernos estatales y candidaturas.

La pregunta es inevitable: si Estados Unidos investiga vínculos entre crimen organizado y elecciones estatales de 2021, ¿por qué Michoacán debería considerarse un caso cerrado? Michoacán también tuvo una elección señalada por presunta intervención criminal. También hubo denuncias públicas, presión territorial, miedo, amenazas y votaciones atípicas. También hubo una carpeta. Y también hubo un poder político que prefirió descalificar al mensajero antes que revisar el mensaje. Por eso resulta tan delicado que hoy Silvano Aureoles enfrente una ofensiva judicial y mediática impulsada principalmente desde el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla.

Nadie debe estar por encima de la ley. Si existen irregularidades administrativas o responsabilidades penales, deben investigarse. Pero investigar no es linchar, procurar justicia no es perseguir y combatir la corrupción no puede convertirse en un mecanismo para destruir políticamente a quien denunció el origen cuestionado de un gobierno. La sospecha surge por el contexto. Silvano señaló que la elección que llevó a Bedolla al poder estuvo marcada por la intervención criminal. Buscó al presidente con pruebas. Llevó esa información a Washington. Y ahora, cuando en Estados Unidos se judicializa la relación entre narcotráfico y elecciones de 2021, aparece como objeto de una persecución política desde el mismo poder local.

No se trata de declarar inocente a Silvano ni de anticipar culpabilidades contra Bedolla. Se trata de advertir un patrón inquietante: cuando un gobierno persigue a quien denunció la legitimidad de su llegada al poder, la justicia empieza a parecer ajuste de cuentas. Silvano podría terminar reivindicado por los hechos. Y Bedolla podría enfrentar una presión distinta: no desde Michoacán ni desde México, sino desde Estados Unidos, donde las investigaciones sobre crimen organizado, financiamiento electoral y protección política avanzan lentamente, pero rara vez olvidan.

La escena del banquito sirvió para la burla. La carpeta puede servir para la verdad. Tal vez el problema nunca fue que Silvano se sentara afuera de Palacio Nacional. El problema fue que el presidente no quiso abrir la puerta para revisar lo que llevaba en las manos.

Lo más leído

Detienen a uno de los tres acusados de violación grupal en Campeche; dos siguen prófugos

La denuncia fue respaldada por otras mujeres que acusan un patrón de abuso en espacios de convivencia social.

“Qué bien se vería Michoacán con una gobernadora”: Bedolla

El gobernador afirmó que Morena mantiene ventaja rumbo a la próxima elección estatal.

Avanza programa para liberar vialidades de talleres mecánicos en Morelia

Las colonias Juárez, Lago III y Agustín Arriaga, entre las más atendidas.

Se incendia vivienda en Morelia; no hubo personas lesionadas

El siniestro ocurrió la mañana de este sábado sobre la calle José María Izazaga.

MÁS NOTICIAS

Invita SeCultura a presentación del Ballet Folklórico del Ayuntamiento ‘Morelia Siente la Danza’

Este 30 de mayo, a las 19:00 horas, en la Plaza Valladolid.

Guardia Civil y Ejército Mexicano con operaciones permanentes en Sevina: Bedolla

Diálogo constante y operativos permanentes se llevan a cabo de manera coordinada entre personal...

Es tiempo de darles el lugar que merecen a las y los jefes de barrio: Yankel Benítez

⁠Dialoga con vecinas y vecinos del Centro Histórico.