Los gases de combustión y partículas suspendidas emitidas por vehículos automotores y transporte pesado representan un factor de riesgo significativo para la salud pública, advierte la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM).
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación atmosférica es una de las mayores amenazas medioambientales para la salud humana. El organismo internacional advierte que la exposición a contaminantes clave, como las partículas en suspensión (PM2.5 y PM10), el dióxido de nitrógeno (NO₂), el monóxido de carbono (CO) y el ozono troposférico, causa daños a la salud.
Las emisiones del tráfico vehicular liberan estas sustancias tóxicas que, al ser inhaladas, penetran en los pulmones y en el torrente sanguíneo, desencadenando afectaciones respiratorias como el incremento de las crisis de asma, bronquitis crónica, irritación severa de las vías aéreas y reducción progresiva de la capacidad pulmonar.
También pueden derivar en riesgos cardiovasculares, inflamación vascular, hipertensión y mayor probabilidad de sufrir infartos o eventos cerebrovasculares debido a la exposición prolongada. De acuerdo con los criterios preventivos fijados por la OMS para reducir la carga de morbilidad por contaminación del aire, se recomienda priorizar el uso de la bicicleta, la caminata en distancias cortas, el transporte público o vehículos de cero emisiones para reducir la huella de carbono.
El uso de alternativas de transporte limpias, como el Morebús, no solo contribuye a un aire más puro, sino que también promueve el bienestar integral de la comunidad. El documento completo de las Directrices Mundiales de la OMS sobre la Calidad del Aire está disponible para su consulta en https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/0b6205bd-fcfe-4d47-810f-58bcee279671/content.

