Defensores del medio ambiente en el estado de Michoacán exigieron que se atienda por los gobiernos estatal y federal la escalada de violencia en municipios como Madero, Acuitzio y la zona sur de la capital, Morelia.
Guillermo Saucedo, activista en defensa de los bosques y el agua, advirtió que, de no existir respuesta en un plazo de quince días, diversas comunidades podrían optar por organizarse para su propia defensa.
El posicionamiento se da tras el homicidio de Roberto Chávez Bedoya, ocurrido el fin de semana en El Zangarro, municipio de Madero.
De acuerdo con Saucedo, las amenazas y la presencia del crimen organizado habían sido reportadas en múltiples ocasiones antes del ataque, sin que se implementaran medidas efectivas.
Además, denunció falta de atención por parte de autoridades militares y de seguridad, incluso en solicitudes recientes.
Señaló que la situación de riesgo se ha intensificado en las comunidades, donde los habitantes enfrentan despojo de tierras, robo de ganado y agresiones de alto impacto, lo que ha provocado desplazamientos forzados.
Ante este panorama, al menos ocho localidades analizan tomar acciones más contundentes para proteger sus territorios.
Finalmente, los activistas cuestionaron la actuación de autoridades municipales, a quienes señalaron por presuntos vínculos con grupos delictivos, lo que ha generado desconfianza entre la población y ha dejado a las comunidades en una situación de alta vulnerabilidad.

