En medio de la tensión generada por los hechos de violencia recientes y los rumores sobre renuncias en la Secretaría de Seguridad Pública, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó este lunes los cambios importantes que anunció ayer en sus redes sociales en la estructura de seguridad del estado. El relevo de Juan Carlos Oseguera Cortés fue presentado como parte de un “ajuste integral de la estrategia”, no como una salida forzada por la crisis derivada del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez o las agresiones de policías contra ciudadanos y periodistas en las manifestaciones recientes.
Ramírez Bedolla defendió el papel de Oseguera y aseguró que su gestión dejó “meses con los índices delictivos más bajos”, particularmente en homicidios dolosos. Explicó que el nuevo responsable de las operaciones policiales será José Antonio Cruz Medina, un perfil con experiencia en la Comisión Nacional Antisecuestros, en áreas de inteligencia y en coordinación con Marina, Sedena y Guardia Nacional. “Tiene el respaldo del secretario federal Omar García Harfuch”, subrayó.
El gobernador afirmó que el cambio responde a la necesidad de reforzar la estrategia en investigación, inteligencia y judicialización, señalando que el objetivo central es cerrar paso a la impunidad. Agregó que se busca una “coordinación plena” con el Gobierno de México y descartó que se esté repitiendo la figura del “virrey”, en referencia al periodo en que Michoacán estuvo intervenido por un comisionado federal.
Esta vez es distinto: se trata de coordinación, no de un mando impuesto.
Bedolla insistió en que los ajustes continuarán “cuando sean necesarios”, dejando abierta la puerta a más movimientos en su gabinete.

