En el corazón de los temas de la agenda pública, por supuesto, trascienden nombres de perfiles que, desde hace tiempo, están en pleno proceso de activación en territorio. Aunque las reglas de participación son muy claras en fijar los tiempos, nada de eso ha impedido que los actores se asomen en los medios de comunicación y, mejor aún, organicen reuniones y asambleas bajo el pretexto de informar los avances del proceso de transformación. Eso, al final de cuentas, se vale a sabiendas de que cada uno de ellos demuestra su capacidad de organización y la operación en tierra. Todo, asimismo, trae consigo un clima sofocante donde se intensifica la guerra sucia y el fuego amigo. Más allá de eso, que es inevitable, esto de alguna forma ha cambiado por completo el paradigma de los ejercicios democráticos, máxime en tiempos en los que Andrés Manuel López Obrador abrió el compás por la sucesión presidencial. Él, desde la máxima tribuna de la mañanera, expuso a los perfiles con nombre y apellido.
Salvo que muchos no fueron nombrados, poco después se reconoció su potencial para medirse en la encuesta interna de Morena. La función esencial, obviamente, radica en armonizar una contienda en la que tengan cabida las expresiones que han acompañado fielmente al proyecto de transformación. Sé, no es necesario recordarlo, que existe una andanada sistemática en contra del Partido del Trabajo y el Verde Ecologista por haber votado a conciencia, básicamente por la reserva que presentó para no empatar la revocación de mandato con las elecciones intermedias del 2027. Nada de eso es una justificación para arremeter con saña, máxime porque lo primordial fue salvaguardar el derecho sagrado a disentir. Pero esto, como muchos otros obstáculos, será cicatrizado con diálogo y reconciliación. De hecho, no hay una ruptura que nos lleve a afirmar eso. Lo que existe, por así decirlo, son comentarios cruzados que han suscitado el debate abierto.
Podemos decir que vivimos nuevos tiempos de una democracia que no solo ha madurado, sino que es moderna desde sus sistemas de organización. De hecho, la sociedad se ha ido involucrando cada vez más, sobre todo ahora que los ejercicios se juegan desde todas las trincheras. Ya Morena, en su consejo, abrió las reglas de participación. Previendo esa situación, el Verde hizo lo mismo y, de un golpe, mencionó algunos perfiles que pueden medirse en la encuesta interna. Esto es especialmente sustancial porque abre la puerta para que se complete el listado final; o sea, la representación de quienes serán encuestados por la ciudadanía para nombrar coordinadores estatales en defensa del voto.
Y eso, que será decisivo, abre la brecha para que muchos personajes cruciales de la transformación hagan valer su derecho de participación. En Michoacán, por ejemplo, el Partido del Trabajo pondrá sobre la mesa el nombre de Reginaldo Sandoval Flores. Dado el contexto que vive el coordinador de los diputados del PT en San Lázaro, hablando de experiencia y madurez, eso le permite tener las credenciales necesarias para ir en busca del Solio de Ocampo. De hecho, en algún momento el líder del PT hizo un pronunciamiento de esa naturaleza. Formó como ese tradicional destape que muchos actores efectúan en vísperas de un proceso democrático. Eso significa que él, tomando en consideración las bases, se someterá a los cuestionarios y entrevistas que la comisión nacional de encuestas ponga en operación. Al llegar a ese momento, en efecto, Reginaldo tiene una oportunidad inmejorable para colarse. Está preparado para ello.
Sabemos que durante ese trayecto se enfrentará con perfiles de renombre; sin embargo, alguien como Reginaldo, que conoce a la perfección todo el estado de Michoacán y sus necesidades, tiene la enorme ventaja de saber cuándo apretar el acelerador. Adicionalmente, Reginaldo Sandoval, impulsor de las modificaciones significativas de la Cuarta Transformación, ha desempeñado un papel crucial en el apoyo de la agenda legislativa propuesta por la presidenta constitucional. En otras palabras, ha asumido el liderazgo en los momentos más críticos, como el asunto de la reforma al poder judicial. Esto provocó un reconocimiento público de la misma sociedad que ve al PT como una fuerza progresista de avanzada. Vimos eso, inclusive, en las propias redes sociales, pero mayormente en las acciones específicas en defensa de la democracia que ha ido abanderando el PT desde los inicios de Andrés Manuel López Obrador.
En concreto, Reginaldo Sandoval aparecerá en la encuesta definitiva que aplique Morena en la carrera por la gubernatura de Michoacán. Será, ni más ni menos, el candidato de unidad del Partido del Trabajo.

