Hoy, viendo las condiciones, hay escenarios importantes para que la izquierda debute como una alternativa sólida en el norte del país, principalmente en Nuevo León y Chihuahua. De hecho, hay un despliegue territorial y un activismo social que ha comenzado a generar las circunstancias para obtener un triunfo. Es, en efecto, un panorama distinto al que hemos presenciado en los últimos procesos democráticos, básicamente cuando Morena acarició la victoria en una y otra entidad en las pasadas elecciones intermedias del 2021. De ese modo, esa coyuntura convocó a un número sustancial de participantes que, decididos, fueron a las urnas a depositar su voluntad. A las pocas horas supimos que tanto el PAN como Movimiento Ciudadano ganaron en esos enclaves.
No sé si en Nuevo León el tema de los aspirantes influyó; lo que sí es una realidad es que, en Chihuahua, por lo que presenciamos, la imposición que se fraguó en Morena terminó por sepultar toda posibilidad. En aquel entonces, si no mal recuerdo, el encargado de los programas de Bienestar siempre estuvo a la sombra del liderazgo que ya venía acumulando Cruz Pérez. Siempre tuvimos muy presente que él, básicamente por el cúmulo de encuestas, sería el coordinador de la defensa del voto. La verdad es que no sabemos cómo decidieron una candidatura a favor, siendo que nuestros números contradecían la determinación. Poco después de eso, ya con los informes detallados, supimos que Morena hizo frente, pero no le alcanzó para doblegar al panismo. Siendo así, jamás se aceptó que fue un error haber puesto en las boletas a un perfil poco competitivo.
Con esa premisa, no veo motivos para no seguir el curso de la lógica, especialmente el cúmulo de encuestas que, de pies a cabeza, ponen en la primera posición al alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez. Tan solo en los meses de marzo y abril, ahora que han circulado los nuevos estudios metodológicos, el alcalde en funciones le saca buen tramo a la senadora de la República, Andrea Chávez. Todo eso, sobre sí mismo, ha generado un clima de confianza para que los porcentajes validen el inexorable nombramiento de Cruz a la candidatura de la coalición Seguimos Haciendo Historia. Eso sería, más que un merecimiento, un acto de justicia social por lo que pasó en la previa del 2021. Tengo la impresión de que así será, sobre todo ahora que el edil es, de una larga lista de presidentes municipales, uno de los mejor calificados de México. Digamos que todo eso, sumado a los factores que hemos expuesto, pone con un pie y medio a Pérez en el despacho del ejecutivo estatal. Puede decirse que eso, como tal, sería una compensación por la resistencia que ha tenido a lo largo de estos años.
Donde también hemos considerado que se abrió una puerta inmensa, ahora que los nombres circulan con mucha velocidad, es la entidad de Nuevo León. De hecho, ese es uno de los sitios que he comenzado a analizar a detalle, especialmente por el valor que tiene un punto geográfico con numeroso desarrollo y potencial en las inversiones. Si a esa vamos, y por la experiencia en temas relacionados a ese rubro, el perfil que más encaja es el de Tatiana Clouthier. Su paso por la Secretaría de Economía, en los tiempos de López Obrador, le permitió adquirir mucha habilidad para maniobrar acuerdos al más alto nivel con otras potencias mundiales. Todo eso, que también jugará a favor de la titular del IMME, ha despertado mucho interés, básicamente en la militancia y simpatía de Morena. Es verdad, sabemos que Tatiana se ha concentrado en la encomienda que le ha dado la presidenta; sin embargo, Clouthier se ha comenzado a mover en territorio por distintos puntos de Nuevo León. Eso, con mucha más razón, le ha llevado a apretar el acelerador, máxime cuando encabeza todos los estudios de opinión pública en el seno morenista.
Siendo francos, no veo otra posibilidad en Morena más que la inminente coordinación de la defensa del voto a favor de Tatiana Clouthier en Nuevo León. Algunos sostienen, como el caso de nosotros, que es una candidatura cantada, mucho más ahora que ha ido figurando en los titulares de la prensa por su buen desempeño en el IMME. Por ejemplo, del mes de marzo y abril, su margen se ha multiplicado desde que enunció que iría en busca de la gubernatura. Eso, además de meterle mucha presión a los participantes, elevó el nivel de la competencia. Es más, supe que esa noticia, básicamente para la dirigencia, fue un aliciente a sabiendas del poder político que ha ido acumulando Tatiana como pieza clave en la construcción del proceso de transformación.
De concretarse estas dos candidaturas, que ha generado las condiciones, desde luego, podemos asegurar que Morena, ahora que ha girado la mirada al norte del país como una prioridad, tiene inmensas posibilidades de extender su dominio. A Tatiana y Cruz Pérez, está claro, les favorece lo más sustancial en un proceso interno: las encuestas de opinión pública que dominan por completo. Siendo así, Morena sustituirá las fallidas administraciones del PAN en Chihuahua, lo mismo que de Movimiento Ciudadano en Nuevo León.

