En el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el actor y director Daniel Giménez Cacho, acompañado de su elenco presentaron la película “Juana”, un drama intenso que aborda las heridas abiertas del México contemporáneo: los feminicidios, la violencia contra periodistas y las fracturas familiares que deja el silencio.

La cinta, protagonizada por Diana Sedano y Margarita Sanz, sigue a Juana, una periodista que, tras años de represión emocional y profesional, enfrenta su propio pasado al investigar a un político acusado de corrupción, asesinato y abuso infantil. La historia se convierte en una búsqueda de justicia y de redención personal.
Durante la conferencia de prensa, Margarita Sanz describió la película como un retrato necesario en un país “de luto desde hace mucho tiempo”.

Esta película encierra núcleos muy importantes: habla de los periodistas asesinados por ser honestos, de las mujeres secuestradas y desaparecidas, de la violencia que también nace dentro de las familias. Todo eso está ahí. Es una historia que necesitábamos contar.
Sanz destacó además la complejidad de su personaje, una mujer entre la represión social y la enfermedad mental:
Mi personaje es dos en uno: una mujer manipulada por lo que le enseñaron que debía ser, y otra que solo logra ser libre cuando está enferma. Fue un riesgo enorme interpretarla, pero un viaje profundamente humano.

Por su parte, Daniel Giménez Cacho, quien debuta como director con este proyecto, habló sobre el proceso creativo junto al elenco, con quienes ya compartía una larga trayectoria teatral.
Vas construyendo un código, una mística. Hay respeto, calma y escucha. Pareciera que todo sucede solo, pero detrás hay mucho trabajo para que eso florezca.
El realizador subrayó que “Juana” no solo busca denunciar, sino abrir una conversación sobre la verdad, la culpa y la necesidad de sanar, tanto a nivel individual como colectivo.
Una de las escenas más impactantes (una confrontación entre madre e hija) fue, según Sanz, una experiencia emocionalmente devastadora.

Fue un momento espiritual, de despojarse de todo. Era la primera vez que la madre escuchaba la verdad de su hija. Fue doloroso, pero también liberador.
Con guion de Emma Bertrán, fotografía de Lorenzo Hagerman y música original de María Giménez Cacho Goded, “Juana” se presenta como una de las propuestas más potentes del cine mexicano reciente: una historia sobre la resistencia femenina, la ética periodística y la necesidad de enfrentar el pasado para poder sobrevivir.


