La diputada local Itzé Camacho Zapiain advirtió que el feminicidio de dos maestras en Lázaro Cárdenas debe marcar un antes y un después en la forma en que se atiende la violencia en escuelas en Michoacán, al insistir en la urgencia de legislar de inmediato para prevenir hechos similares.
La legisladora recordó que ya presentó una iniciativa para reformar la Ley para la Atención de la Violencia Escolar y la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública, con el objetivo de establecer protocolos de actuación inmediata ante situaciones de riesgo grave dentro de planteles educativos, como ingreso de armas o agresiones de alto impacto.
Sin embargo, subrayó que el principal problema no es la falta de propuestas, sino la lentitud del Congreso.
Ya presenté la iniciativa… pero aquí el problema es que no se dictaminan pronto. Esta tiene que salir ya, con lo que está pasando.
Camacho Zapiain planteó que su propuesta obliga a las escuelas, dentro de sus posibilidades, a implementar medidas preventivas como revisión en accesos, instalación de cámaras y vigilancia en puntos críticos, algo que —dijo— hoy no está contemplado de manera obligatoria en la ley.
La prevención de entrada de armas no existe como tal en la legislación… y hoy es una necesidad.
La diputada sostuvo que lo ocurrido en Lázaro Cárdenas no es un caso aislado, sino parte de un fenómeno más amplio que ya se observa en México.
Esto pasaba en Estados Unidos y ahora lo estamos viendo aquí… y lo vamos a seguir viendo si no actuamos.
Desde su perspectiva, el problema no radica únicamente en el acceso a armas, sino en una crisis de salud mental y descomposición social que afecta directamente a los jóvenes.
Es un tema de salud mental… de descomposición desde la familia y de la influencia de redes y grupos de odio.
En ese sentido, dejó claro que su enfoque no es punitivo, sino preventivo, al marcar distancia de propuestas que buscan endurecer castigos contra menores.
Yo no propongo castigos, soy preventiva. Esto también tiene que ver con la responsabilidad de los padres y el entorno.
Finalmente, insistió en que la seguridad en escuelas ya no puede verse como un tema secundario y que, tras este caso, todas las instituciones educativas del estado deben asumir que están expuestas.
Antes no pasaba, hoy ya pasó. Y eso obliga a tomar medidas en todas las escuelas, no solo en Lázaro Cárdenas.

