En la costa michoacana inició la temporada de llegada de miles de tortugas, en donde esperan liberar alrededor de 750 mil crías de quelonios.
Este fenómeno natural está protegido y, en muchos casos, son las propias comunidades indígenas quienes manejan los santuarios y se aseguran de que las tortugas cumplan con su ciclo anual, salvándolas así de la extinción.
Las tortugas llegan a desovar, y los nidos son trasladados con gran cuidado para protegerlos de depredadores, hasta que los huevos eclosionan, momento en que se liberan hasta 1.5 millones de crías al mar. Los visitantes son bienvenidos a participar en este emocionante evento, especialmente los niños, a quienes se educa en la conservación.
Además, las autoridades de Pesca del Estado de Michoacán subrayaron que se han establecido 20 campamentos tortugueros en los municipios de Aquila, Coahuayana, Lázaro Cárdenas, en Playa Azul, el Habillal y en Playa Eréndira.
También en las playas de Pichilinguillo, Ixtapilla, El Faro de Bucerías, Motín del Oro y La Placita, Boca de Apiza y El Ticuiz.
En la costa de los municipios referidos arriban cuatro especies de tortugas: laúd, negra, golfina y carey.
Las autoridades hicieron ver que a lo largo de este mes se pueden observar en las playas del estado el arribo masivo de centenares de tortugas que buscan sus nidos.
Por último, formularon un llamado a los habitantes de la región costera a que coadyuven al cuidado y protección de las tortugas marinas.

