El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, reconoció que en la región del Bajío michoacano existe presencia de grupos armados, lo que ha obligado a mantener operativos permanentes de seguridad por parte de autoridades estatales y federales.
Al referirse a la situación de inseguridad en esa zona del estado, el mandatario explicó que la actuación de las fuerzas de seguridad responde a la necesidad de contener expresiones que normalicen o enaltezcan la violencia, como ocurrió el pasado fin de semana en la comunidad de Tinaja de Vargas, municipio de Tanhuato.
En ese lugar, elementos de seguridad desmantelaron un castillo de pirotecnia que hacía alusión al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con figuras de gallos y armas de alto calibre que serían encendidas como parte de una celebración local, acto que fue considerado apología del delito.
Hay presencia de grupos delincuenciales, se tienen operativos permanentes; se detectó esta feria en alusión a la apología del delito, a delincuentes, a personas armadas, y por eso la presencia del gobierno federal y del estado en cuanto a la seguridad es permanente.
Durante el operativo se registraron reclamos y rechiflas por parte de personas asistentes al evento, quienes manifestaron su inconformidad con la intervención de la autoridad; no obstante, las fuerzas estatales y federales procedieron a impedir el encendido del artefacto pirotécnico.
El gobernador sostuvo que su administración no permitirá actos que glorifiquen a organizaciones criminales, al considerar que este tipo de expresiones contribuyen a la normalización de la violencia en regiones donde operan grupos armados.
Finalmente, reiteró que la coordinación con el gobierno federal se mantiene activa en el Bajío michoacano, particularmente en municipios colindantes con otras entidades, como parte de una estrategia para contener la operación de células delictivas y prevenir hechos que vulneren la seguridad pública.

