El secretario de Finanzas de Michoacán, Luis Navarro García, confirmó que el municipio de Uruapan enfrenta una crisis financiera severa que podría alcanzar una quiebra técnica cercana a los 100 millones de pesos, derivada de adeudos acumulados desde administraciones pasadas, principalmente por el incumplimiento en el pago de impuestos retenidos a trabajadores.
El funcionario detalló que el problema viene arrastrándose desde al menos dos gobiernos anteriores, incluyendo la gestión de Ignacio Campos Equihua, quien —dijo— hizo esfuerzos para contener la situación, pero aún así heredó pasivos importantes a las siguientes administraciones, primero a la de Carlos Manzo y actualmente a la de Grecia Quiroz García.
Se retenía ISR a los trabajadores y no se enteraba al SAT, eso generó una carga financiera fuerte para el municipio.

Ante este escenario, el gobierno estatal ha intervenido con medidas emergentes, entre ellas un adelanto de participaciones por alrededor de 30 millones de pesos otorgado entre finales del año pasado y principios de este, con el fin de que el ayuntamiento pudiera cerrar el ejercicio fiscal.
Navarro García señaló que, debido a la magnitud del problema, se ha dado a Uruapan un “trato especial”, que incluye también acciones como la adquisición de un terreno que será destinado a estacionamiento público en una de las oficinas receptoras de Finanzas, en beneficio de la ciudadanía.
Pese a la complejidad del panorama, el secretario consideró que aún es posible encaminar una recuperación parcial si la actual administración mantiene disciplina financiera.
Si hay orden y control, se podrían dejar medianamente sanas las finanzas al siguiente gobierno, aunque no es un proceso sencillo.
Finalmente, recordó que la problemática financiera no es exclusiva de Uruapan, aunque sí uno de los casos más delicados, al señalar que el propio estado recibió una deuda superior a los 45 mil millones de pesos, la cual —aseguró— ha logrado reducirse, mientras se mantiene el acompañamiento financiero a distintos municipios.

