En pleno calentamiento del escenario rumbo a la elección de 2027, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, se pronunció sobre el anuncio de Morena de que a mediados de 2026 se levantará la encuesta que definirá al candidato o candidata a la gubernatura del estado.
Cuestionado sobre los tiempos y el método para la selección del abanderado morenista, Bedolla subrayó que se trata de un proceso estrictamente partidista, que corresponde a la dirigencia nacional y no al gobierno estatal. “Es un tema de Morena, de la dirigencia nacional, que definan los tiempos del levantamiento de encuestas y sondeos, siempre cuidando el margen legal y los procedimientos establecidos”, afirmó.
El mandatario estatal insistió en que los plazos y mecanismos serán determinados por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena, y que los aspirantes deberán ajustarse a lo que el partido defina. “Son tiempos del partido, no del gobierno, y seguramente los aspirantes estarán atentos a lo que determine el comité nacional”, señaló.
Bedolla reiteró que el método para definir la candidatura será, como ha ocurrido en otros procesos internos de Morena, mediante encuesta, y pidió esperar a que la dirigencia nacional haga públicos los lineamientos y el calendario oficial.
El pronunciamiento del gobernador se da en un contexto de creciente competencia interna dentro de Morena en Michoacán, donde distintos grupos políticos ya miden fuerzas rumbo a 2027. Por un lado, el círculo cercano a Bedolla impulsa a la secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladyz Butanda Macías, como perfil de continuidad del actual proyecto de gobierno.
En contraste, otro bloque relevante dentro del morenismo promueve al senador de la República, Raúl Morón Orozco, quien aparece de manera constante como uno de los mejor posicionados en sondeos y mediciones internas, y es considerado una de las cartas más fuertes del partido en el estado.
Aunque Bedolla evitó pronunciarse sobre nombres o preferencias, su declaración confirma que la ruta hacia 2027 ya está trazada dentro de Morena, con una definición que pasará por encuestas y por decisiones del comité nacional, en un escenario donde la disputa interna será clave para determinar si el partido logra mantener la gubernatura en Michoacán.

