La llegada o el inicio de la sucesión presidencial pasó de ser un sólo pronunciamiento a un intenso clima que resultó, hasta este instante, en el detonante de la guerra sucia en los últimos meses la cual se hace cada vez más intensa con el fin de presionar o crear una mala percepción de aquellos que han levantado la mano legítimamente para participar en el juego sucesorio.

De hecho, el mismo Ricardo Monreal es, hasta este momento, el único que ha vivido en carne propia ese tipo de confrontaciones de parte de algunos actores del propio movimiento al que él pertenece. Curiosamente eso se da luego de que el presidente lo reconociera- oficialmente en Morena- como un abanderado. En otras palabras, pasó a formar parte de la baraja de nombres que están en el ánimo del mandatario López Obrador.

Esa razón pudo ser la causa de molestia de algunos otros cuadros que militan en el partido de Morena. De hecho, la forma en cómo lo ha realizado es tan burda y evidente como el caso de Layda Sansores que- con el pretexto de de mostrar el “espíritu” cultural- utiliza los recursos de comunicación de su estado para calumniar al coordinador de los Senadores de Morena a través de una maquinación que, al final de todo, no es nada explícita ni muchos menos contundente y fidedigna pues fue inverosímil el mecanismo que utilizó para sacarle provecho.

El problema es que nada de eso fue creíble, al contrario, eso sirvió para desnudar una guerra frontal contra Ricardo Monreal. Todo indica que, detrás de ello, estaría el grupo radical que encabeza Claudia Sheinbaum que han dado muestras de querer debilitar al Presidente de la Junta de Coordinación Política, incluso en el propio Senado ante las acciones de conspiración fallidas de César Cravioto y Gabriel García Hernández que son, sin duda, personeros de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

Se han propuesto hacerlo desde que inició el primer año legislativo, sin embargo, el objetivo ha traído efectos negativos para ellos pues en más de cuatro años no han podido- ni tantito- debilitar a Monreal. De hecho, entre esas acciones se han llevado varios descalabros al ser exhibidos como un grupo de choque.

Impávido, Ricardo Monreal se muestra tranquilo. Nada le inmuta cuando- políticamente- intentan golpearlo. Es más, lo bueno de todo ello es que cada una de esas acciones lo fortalece y resurge en el momento en qué se proponen ponerlo contra las cuerdas sin razón justificada, y a pesar de que los vientos soplen en contra de él.

Y, pese a la misma adversidad, sigue mostrando firmeza y carácter aun y con lo pernicioso que ha sido el esquema de publicidad en su contra. Empero, nada de eso ha podido impactar ni penetrar la armadura resistente a todo tipo de conspiraciones y escándalos que han tratado de sembrarle. De hecho, él responde con fundamentos sólidos y, lo mejor de ello, con trabajo irrestricto que son argumentos necesarios para describir a un hombre de mil batallas como lo es Ricardo Monreal.

El propio Ricardo Monreal tiene presente todo el esfuerzo y sacrificio que costó darle sentido a un movimiento político como lo es Morena. Él, con gran entrega y pasión, formó parte fundamental para darle vida orgánica y organizada para superar cualquier frontera y obstáculo, incluso, personajes de la talla de Monreal entienden perfectamente la lucha social por sembrar la semilla incipiente de la democratización del país.

Por eso, no hay que olvidarnos de ello, recordó. “Hay que luchar por la democracia y por la dignidad, no hay que abandonar nuestros principios, hay que hacerlos valer y hay que dejar que la democracia sea la que decida; que no haya imposición en ninguna parte y es la hora, es el momento de hacer un recuento histórico”, ¿qué hemos hecho?

Si los fundadores y aquellos que dimos vida al movimiento, seguimos en el movimiento, ¿qué ha pasado después de estos grandes éxitos electorales? Que tenemos 22 estados y la Presidencia de la República, los Congresos y el Congreso de la Unión, ¿qué ha pasado estos años?

Por eso y más razones la resistencia y la lucha de participación son legítimas en un partido que es, por esencia, un instrumento del pueblo. Nadie puede apoderarse del movimiento, mucho menos a través de intrigas y conflictos internos.

Notas finales

Diferentes sectores sociales se suman a la lucha para detener la polarización y consolidar la transformación y construcción de un México mejor.

Los participantes en la plataforma reconocieron que desde su fundación Morena es la única y verdadera opción de cambio en la política nacional, siendo el auténtico partido del pueblo y bandera de la lucha pacífica, democrática e igualitaria.

De hecho, en las 70 plazas públicas de las ciudades más representativas del país y por medio de redes sociales esta plataforma dio a conocer una canción para apoyar a Monreal Ávila: “¡Ahora sí ya llegó el mero mero!, un hombre de principios, un hombre de palabra. ¡De aquí para el real, todos con Monreal!.

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