Caracterizadas con un vestido negro, con el rostro pintado de calavera y flores de cempasúchil en el cabello, dos madres michoacanas salieron a las calles del primer cuadro de la capital del estado para entregar dulces con las fotografías de sus desaparecidos.

El letrero que portan con las imágenes de sus hijos tiene escrito un mensaje dirigido para la ciudadanía que durante este día recorre los altares de muertos y decoraciones que se instalaron en Morelia, y recita lo siguiente: “Mi hijo no está muerto, pero desde que me lo quitaron yo estoy muerta en vida”.

Linda Paniagua recuerda que desde el 20 de noviembre del año 2019, se mantiene en esta búsqueda incansable de su único hijo, Saúl Castro Paniagua, quien en aquel entonces tenía 17 años y era estudiante del Conalep II.

Saúl desapareció en las inmediaciones de dicha institución educativa y hasta el momento, no se tiene conocimiento o líneas de investigación certeras sobre su paradero.

Le acompaña María Elena González, madre de Germán Hernández González, joven de 21 años que desapareció durante el año 2021 en las inmediaciones de San Juanito Itzícuaro.

Ambas madres michoacanas, afirmaron en entrevista que esta actividad tiene como finalidad que la ciudadanía conozca del caso de sus hijos, y que los turistas puedan reconocer su imagen en caso de que los avisten en otros estados.

Ya que consideraron que el actuar de las instancias gubernamentales ha sido lento y tardío, por lo que las propias búsquedas deben de ser emprendidas por los familiares ante la nula acción de la Fiscalía General del Estado (FGE).

En este tenor, informaron que han iniciado un colectivo de búsqueda que lleva por nombre “Buscándolos por amor, Michoacán y sus fronteras”, y reiteraron que cualquier persona con algún familiar desaparecido puede acercarse a consultarles sobre los procedimientos para poder llevar a cabo la búsqueda.

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