El presidente, Andrés Manuel López Obrador, informó que el Gobierno indemnizará a las familias de los 10 mineros que quedaron atrapados hace casi un mes en una mina en Coahuila, en el norte del país, pero seguirá con el operativo de rescate.

Pese a la indemnización, el mandatario prometió que continuarán con el rescate aunque el derrumbe ocurrió el 3 de agosto, cuando la mina El Pinabete en el municipio de Sabinas se inundó tras un derrumbe de una mina contigua abandonada, Conchas Norte.

Sus declaraciones contrastaron con las de varias hermanas de los mineros, que el lunes habían denunciado en declaraciones a medios que el Gobierno detendría las labores tras acordar con las esposas de los mineros una indemnización.

El presidente indicó que “ya se tiene un acuerdo con los familiares” y que este martes podría haber una reunión para suscribir un documento con ellos.

También expuso que podría haber un memorial, pero después del rescate de los mineros, a los que el Gobierno no se ha referido como muertos.

El derrumbe ha reactivado la polémica en México por la actuación de las mineras en la región carbonífera, en Coahuila, donde se han registrado más de 100 muertes de personas dedicadas a la minería, de acuerdo con la Familia Pasta de Conchos, que agrupa a familiares de fallecidos en el derrumbe de 2006 en la mina del mismo nombre.

Las familias de los 10 mineros atrapados en El Pinabete han denunciado condiciones de precariedad y han acusado al Gobierno de actuar tarde y lento en el rescate de los trabajadores.

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