Tinta y rebeldía: La guerra de la información en México

“Cuídate de los medios de comunicación, porque vas a terminar odiando al oprimido y amando al opresor” Malcom X.

0
180

“Cuídate de los medios de comunicación, porque vas a terminar odiando al oprimido y amando al opresor” Malcom X.

A lo largo de la historia los medios de comunicación han influido de manera directa en el entorno y en el actuar de una sociedad. Desde imponer modas y dictar estándares de belleza, hasta derrocar gobiernos que no sean afines a sus intereses o a los de aquellos que los patrocinan.

Hace algunos años, cuando su servidor era apenas un estudiante de periodismo y de comunicación, Max Benítez, que en ese entonces impartía la materia de Radio, citaba una frase cruda pero objetiva: “ustedes tendrán la obligación de darle forma a la masa informe”, ese pensamiento me siguió hasta mi vida profesional, cuando realmente entendí que todo tiene un trasfondo político, social, económico y que no existen verdades absolutas.

Si hace 25 años nos hubieran dicho que una revolución podría gestarse a través de un móvil con cámara y acceso a internet, no lo creeríamos, es más, pensaríamos que eso sólo podría darse en un episodio de Star Wars, de cualquier película de ciencia ficción o en alguna novela escrita por alguien influido directamente por alucinógenos.

Los medios de comunicación se han “democratizado” tanto gracias a las redes sociales que creemos que tenemos la capacidad de distinguir lo que intenta manipularnos y lo que verdaderamente pretende informarnos, sin embargo, nos damos cuenta que hoy en día estamos “sobre informados”, es decir, nos proyectan tanta información por diferentes canales mediáticos, que no alcanzamos a distinguir una fake news de algo verdaderamente verídico.

Como sociedad mexicana nos encontramos en medio de una guerra mediática entre la información oficial y aquella que intenta desestabilizar al gobierno federal. Por un lado, tenemos infinidad de “youtubers” que defienden el actuar del mandatario mexicano, así como las famosas “Mañaneras” que marcan la agenda día con día en referencia a temas de trascendencia nacional e incluso mundial, además del estreno del “Quién es quién” en las fake news, algo que podría interpretarse como intentar ser dueño de la “verdad absoluta” o de la “verdad moral”.

Por el otro lado tenemos a medios de comunicación, analistas, periodistas de antaño y personajes que se han posicionado en diversos espacios de radio, televisión y prensa escrita a lo largo de varias décadas, la mayoría de ellos siendo identificados con el viejo régimen (Reforma, El Universal, Milenio, Carlos Loret de Mola, Brozo, López Dóriga, Adela Micha) que cada que pueden le dan su “llegue” al gobierno federal. Algunos con bastante creatividad y otros con el mismo estándar de manipulación de tiempos pasados.

Sin embargo, aquí los perjudicados somos los ciudadanos que consumimos medios de comunicación, puesto que nos encontramos en la disyuntiva de encontrar una verdad relativa que nos indique el rumbo por el que transita nuestro país, a sabiendas que los dos bandos tienen un poco de razón y una poca de manipulación.

Cuba y varios países que han sido bloqueados económica y socialmente por el gobierno estadounidense atraviesan por una situación similar, una caballada mediática extranjera manipulando y faltando a la autodeterminación de los pueblos, magnificando una acción política y haciendo olvidar conflictos mayores como en Siria, Afganistán, Aguililla o la frontera mexicana.

Así pues, debemos comenzar a apagar la televisión, a dejar de sintonizar la radio y a dedicar más tiempo a la lectura, a trabajos periodísticos independientes y a no olvidar que “El cañón mató al feudalismo; la tinta matará a la sociedad moderna” Thomas Jefferson.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.