El gobernador electo Alfredo Ramírez Bedolla señaló que la crisis de gobernabilidad por la que atraviesa Michoacán es resultado del abandono del gobierno estatal a diversos sectores sociales, por lo que adelantó que la próxima administración estatal buscará, prioritariamente, implementar mecanismos de participación ciudadana que contribuyan a la solución conjunta de conflictos.

No podremos reconstruir Michoacán si no reconciliamos a las ciudadanas y ciudadanos con su gobierno, abundó, y dijo que es imperativo establecer una nueva relación de colaboración entre la ciudadanía y los poderes públicos.

Alfredo Ramírez dijo que en municipios vulnerados por la violencia como Aguililla, Apatzingán, y diversas comunidades indígenas, los ciudadanos no sólo han alzado la voz para exigir seguridad, también se han organizado para impulsar iniciativas orientadas a recuperar la paz en sus localidades.

Tenemos que escuchar a los ciudadanos, y respaldar sus iniciativas, añadió Ramírez Bedolla; “si el poder público no acompaña a la sociedad civil en procesos de pacificación de territorios y restauración del tejido social, se corre el riesgo de que sean otros grupos fácticos los que les den apoyo, y que al final usen la base social para proteger sus propios intereses, a veces Ilícitos”, recalcó.

El gobernador electo puntualizó que la reconciliación de Michoacán que propone implica que gobierno y sociedad puedan trabajar en colaboración, porque “sin participación de las ciudadanas y ciudadanos no podremos reestablecer la gobernabilidad en el estado. No se puede gobernar de espaldas al pueblo”.

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