El fin de semana largo, con motivo del natalicio de Benito Juárez, fue aprovechado por miles de personas para acudir a las diferentes playas de México, las cuales estuvieron abarrotadas, pese a que la contingencia por la COVID-19 no ha terminado.

Durante el “puente”, el puerto de Acapulco, Guerrero, reportó las playas llenas y los hoteles al límite de ocupación permitida, que es del 50 por ciento.

“Sí hay mucha gente. No hay que acercarnos a nadie. No hemos mantenido lejos”, manifestó una mujer que disfrutaba del sol de Acapulco sin usar cubrebocas.

Las playas del puerto de Veracruz también se saturaron el fin de semana largo; la mayoría de los turistas provenían de la Ciudad de México, Estado de México, Tlaxcala y Puebla. Ahí la ocupación hotelera fue del 53 por ciento.

Mientras que en el puerto de Manzanillo, Colima, se reportaron cerca de 16 mil visitantes y una ocupación hotelera del 60 por ciento.

En tanto, en Puerto Escondido, Oaxaca, la ocupación hotelera fue del 30 por ciento. De acuerdo con Aladino Sandoval, director de Turismo de Puerto Escondido, en el municipio de están reforzando las medidas sanitarias para evitar contagios de COVID-19 y que los turistas tengan unas “vacaciones seguras”.

“Nosotros como municipio estamos reforzando las medidas de protección, de sana distancia, todas las medidas de aforo para proteger al turismo, para que tengan unas vacaciones seguras”, declaró.

Ante este panorama, las autoridades sanitarias temen que el relajamiento de las medidas de prevención multipliquen los casos de coronavirus, como ocurrió durante diciembre y enero. Además, prevén que a las playas llegarán más visitantes, debido a la Semana Santa.

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