Con la finalidad de coadyuvar en el rescate y preservación de las tradiciones y riqueza cultural que visten al estado de Michoacán, el diputado Osiel Equihua exhortó al titular del Poder Ejecutivo Federal, a la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Cultura, para que realicen los trámites necesarios que permitan la inclusión del Juego de Pelota P’urhépecha o Uárukua Ch’anakua, en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El Legislador emanado de Morena justificó que su petición responde a la necesidad de evitar que el contexto cultural que gira en torno a los pueblos originarios de Michoacán, se pierda por la influencia de tradiciones ajenas a la idiosincrasia de las y los mexicanos.

En años recientes, nuestro estado ha sido escenario de un poderoso renacimiento cultural de los pueblos p’urhépecha, lo cual, ha logrado visibilizar su participación histórica. Dichas contribuciones se componen de una serie de mitos fundadores y ritos perpetuados a través de los usos y costumbres. En este contexto, es que se ha dado la creación de la Bandera P’urhépecha en el año de 1980 o el inicio de la Ceremonia del Fuego Nuevo en 1983, logrando la reafirmación de un comunalismo ancestral, que resultó en la recuperación de juegos rituales, como lo es el juego etnomatemático del Juilichi y en especial, el Juego de Pelota P’urhépecha, cuyo nombre en p’urhépecha es Uárukua Ch’anakua.

Como contexto, remarcó que, “la historia del Juego de Pelota P’urhépecha o Uárukua Ch’anakua se remonta aproximadamente a 3500 años atrás, esto de acuerdo con los vestigios encontrados en la tumba de tiro El Opeño, localizada en Jacona del Plancarte, Michoacán. Sin embargo, hasta 1984 en el Primer Encuentro de Juegos Prehispánicos celebrado en Aranza, Michoacán de Ocampo, es que se dieron las condiciones necesarias para consolidar la primera remembranza del Juego de los Bastones o Uárukua Ch’anakua. En 1984, Isa Estella Campos Castaneda e iniciadora de la rama femenil del Juego de Pelota P’urhépecha desde los años treinta, así como originaria de Aranza, se dio a la tarea de organizar a los jugadores veteranos; ella, como promotora cultural, reanimó la práctica del Juego de Pelota P’urhépecha o Uárukua Ch’anakua en la víspera de la Fiesta Patronal a San Gerónimo el 29 de septiembre de 1984”.

Con base en el contexto antes expuesto y a que en países como Francia y España, esta práctica P’urhépecha ha sido adoptada, el legislador morenista urgió la necesidad de que México reconozca el Juego de Pelota P’urhépecha o Uárukua Ch’anakua en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, a fin de blindar la preservación de la riqueza cultural que emana de los pueblos indígenas de Michoacán.

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