El Gobierno de Bangladesh aprobó este lunes la pena de muerte como castigo por el delito de violación, una medida que llega en medio de multitudinarias protestas en todo el país en las que se reclamaba más contundencia contra los violadores tras la difusión de un video de un asalto sexual en grupo que se hizo viral.

El ministro de Justicia, Anisul Haque, explicó a Efe que la decisión del Ejecutivo bangladesí es definitiva y entrará en vigor mañana, después de que se emita una ordenanza oficial.

“El Gabinete aprobó la propuesta para enmendar la Ley de Crueldad hacia las Mujeres y los Niños incrementando el castigo por violación a la pena de muerte o el encarcelamiento de por vida, en lugar de la anterior, que contemplaba (solo) la prisión de por vida”, dijo el ministro.

“Esta es la aprobación final. Mañana emitiremos una ordenanza para que se haga efectiva”, agregó.

Hasta ahora, la ley disponía la cadena perpetua para los violadores, y únicamente la pena de muerte -o cadena perpetua- en caso de fallecimiento de la víctima como consecuencia de la violación o si ésta era asesinada durante la agresión sexual.

Una semana de protestas

Esta medida se anunció mientras Bangladesh continúa saliendo a las calles para protestar por la poca efectividad de las medidas para combatir el acoso sexual y la violación.

Las protestas comenzaron el pasado lunes, un día después de que saliese a la luz un video de una mujer siendo asaltada sexualmente y agredida por un grupo de hombres en el distrito sureño de Noakhali.

Aunque el suceso tuvo lugar a principios de septiembre, el vídeo, que se volvió rápidamente viral y que un tribunal ordenó retirar de las redes sociales, había sido compartido el día antes del inicio de las protestas por uno de los acusados.

El superintendente de Policía de Noakhali, Alamgir Hossain, reveló a Efe que, hasta el pasado viernes, arrestaron a un total de 10 hombres relacionados con el caso, cuatro de los cuales confesaron ante un tribunal su participación en la agresión sexual.

Aunque estas protestas pedían mano dura contra los violadores, tras el anuncio de la incorporación de la pena de muerte como castigo muchos manifestantes optaron por continuar las concentraciones de manera discreta en Dacca para expresar su disconformidad.

“No exigíamos la pena de muerte. Queríamos que el Gobierno enmendara las leyes de una manera que garantizara la justicia para todas las víctimas”, afirmó a Efe Arif Noor, un manifestante y miembro del grupo cultural Udichi.

Noor explicó que, a pesar de esta decisión del Gobierno, continuarán su protesta contra la violencia sexual, que incluye una concentración de mujeres mañana y una marcha en bicicleta el miércoles.

Según el grupo de derechos humanos Ain O Salish Kendra, 975 mujeres fueron violadas en Bangladesh entre enero y septiembre de este año, 208 de ellas en grupo.

De entre las víctimas, 43 murieron después de la violación, mientras que otras 12 se suicidaron.

Por su parte, Amnistía Internacional denunció la semana pasada que solo el 3,5 % de los casos presentados entre 2001 y julio de 2020 bajo la Ley de Prevención de la Opresión contra Mujeres y Niños habían dado lugar a sentencias judiciales, y solo el 0,37 % resultaron en condena.

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