A partir del momento histórico del 2018 ha llegado la consolidación de un movimiento social que, durante décadas, encabezó el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador. En esa expresión, llegó la etapa culminante después de haber arrollado a una oposición que se desfondó, particularmente— por la falta de credibilidad y confianza; ese fue uno de los elementos que permearon en las demandas que abrazó el proyecto de la cuarta transformación.

Morena ganó; venció con un amplio margen y una base social de más de 30 millones de votos. Eso provocó que, la creación de un partido, se fortaleciera como la principal fuerza partidista de México. No obstante, a lo largo de un par de años se han registrado etapas y ciclos de turbulencia; la etapa de Yeidckol Polevnsky arrojó incertidumbres y claroscuros en fases provisionales; por otro lado, en medio del jaloneo y las pugnas internas por determinar una convocatoria para la renovación de la dirigencia nacional, el INE impuso el esquema de una encuesta como mecanismo decisivo.

Incluso lo ratificó, sin embargo, surgió un anteproyecto que se filtró para tratar de derrumbar el trabajo avalado. Sin éxito, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó continuar con la propuesta del INE.

Luego de que el tribunal diera luz verde, el proceso seguirá su curso hasta el día de hoy. Al realizarse la recolección de datos, el sábado 10 de Octubre habrá una dirigencia virtual. En este transcurso, no existirá ningún margen de duda para fundamentar la llegada de Mario Delgado a la presidencia nacional que conducirá los trabajos a posteriori; entre ellos, la transición de 15 entidades estatales y la legislatura federal en San Lázaro en la que morena es ampliamente favorito a conquistar la totalidad. Con esa premisa, la militancia y los simpatizantes demandan una certeza de los procesos previos tal y como lo señaló el mismo presidente López Obrador.

Ante ello, existe una lectura clara y nítida de todos los ejercicios demoscópicos que han ratificado el ritmo preponderante de Mario Delgado en la totalidad de pruebas que han concluido en la misma solidez el Coordinador de los diputados de morena.

En esa conclusión, las cifras y los datos duros arrojan un muestreo muy superior de Delgado al segundo lugar, Porfirio Muños Ledo. Asimismo, la misma opinión pública mostró una notable condición que lo colocó como el favorito; esa capacidad de arrastre, la plasmó el Financiero que marcó un trecho de 8 puntos porcentuales de la posición dos; también, Massive Caller hizo una predicción metodológica en la que le sacó igualmente 8% de diferencia; y por último, Enkoll resalto 7 puntos a comparación de Muñoz Ledo.

Ese resultado se sostendrá. Una vez convalidados los resultados, Mario Delgado tomará el timón de Morena desde la presidencia del CEN.

Es importantísimo que esto aterrice lo más pronto posible. Morena necesita rumbo, visión, ideas frescas y claras. Todos señalan que Mario Delgado es el indicado por la capacidad y buen funcionamiento que ha desempeñado desde San Lázaro; eso, evidentemente es indispensable dentro del ejercicio público porque no solo demuestra la identidad que ha forjado en el seno de la 4T, sino, esa misma personalidad respaldará unos comicios a posteriori muy competitivos. Hay que recordar que, en ese abanico de aspiraciones en las entidades, hay figuras que están consolidadas y que los mismos ejercicios demoscópicos ejercieron una enorme relación y simpatía con la opinión pública.

Mario Delgado será nombrado mañana sábado ganador del sondeo. Ha destacado desde que inició la fase previa como puntero y favorito de todos los ejercicios de evaluación.

El triunfo inminente de Mario Delgado ha creado condiciones que influyen poderosamente a través del relevante papel que ha desempeñado.

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