El 2020 se detuvo. Los negocios cerraron sus puertas, las calles se vaciaron, las escuelas dejaron de recibir a millones de niños para estudiar. La pandemia de la covid-19 nos vino a cambiar la vida a todos en el mundo y aun en medio de tanta tribulación, en donde algunas veces nos gana la desesperanza y el miedo a la incertidumbre, es también el tiempo en donde las personas han sacado lo mejor de sí mismas para ayudar a su prójimo, porque sí, todos estamos en el mismo mar, luchando con todas nuestras fuerzas para superar este problema y salir avantes.

Así sucedió con Carlos Mendoza, un joven de San Andrés Montaña, de Oaxaca, quien para ganarse la vida en la Ciudad de México, vende junto a su esposa artesanías y productos de ese maravilloso estado de la República Mexicana, y es que la pareja debe sacar adelante a su pequeño bebé.

No obstante, los estragos de la pandemia de la covid-19 repercutieron en esta pareja joven que ante la falta de trabajo y oportunidades se vieron en la necesidad de proponer un trueque a los transeúntes. A cambio de que las personas les brindaran alimento y ropa al nene, ellos darían las artesanías que fabrican, como son bolsos y manteles.

Lo que nunca imaginaron fue la respuesta de la gente, que sin esperar nada a cambio, se volcaron al llamado del matrimonio joven y fueron a llevarles pañales, ropa, comida y leche para el bebé. Cientos de personas se dieron cita en la calle Zacatepetl, saliendo del centro comercial Perisur, para llevar pañales, toallitas húmedas, ropa para niños de un año para arriba y comida.

A través de sus humildes carteles, el artesano informó que estará en esta calle junto a su esposa y bebé hasta hoy lunes, 31 de agosto.

Pese a que la situación actual es dura, historias como estas nos llenan de esperanza para pensar que siempre vendrán tiempos mejores y que todos estamos aquí para ayudarnos

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