De acuerdo a los médicos forenses que le realizaron la autopsia a George Floyd, esta arrojó que era portador de coronavirus.

El documento expedido en el condado de Hennepin, Minnesota señala que Floyd dio positivo a COVID-19 el pasado 3 de abril, es decir, casi dos meses antes de morir a manos de un oficial de la policía.

El lunes pasado la familia de George Floyd presentó los resultados de una nueva autopsia que apuntaba como causa de su muerte un homicidio pos asfixia pero no trascendió que tenía COVID-19.

Pero independientemente de ser paciente de coronavirus, su muerte fue asentada como fallo cardiopulmonar complicado por restricción de respiración de los policías y compresión de cuello.

Además Floyd padecía otras condiciones significativas además del COVID-19 como la hipertensión, intoxicación por fentanilo y uso reciente de metanfetaminas.

El efectivo de la policía que aplastó su cuello durante ocho minutos ha sido acusado de homicidio en segundo grado y en caso de resultar culpable podría recibir una condena de hasta 40 años.

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