Armando Arredondo

Las mujeres son más susceptibles a padecer depresión y ansiedad ante el confinamiento. Vivir en una sociedad donde el machismo representa de manera desafortunada la identidad del país es vivir condenados a luchar de manera eterna para tratar de generar una identidad de género donde a la mujer se le trate de forma equitativa al hombre y sin generar conductas de agresión que lastimen su integridad.

Las mujeres llegan a tener una mayor carga en sus actividades por la situación de la pandemia, la necesidad de trabajar (Home Office) el cuidado de los hijos, los alimentos, y desde luego los roles de género que todavía exigen que esté en completud con su pareja, fracasar en alguna de estas áreas puede resultar una experiencia traumática para las mujeres que luchan en cumplir con todos esos roles impuestos creo yo de una forma muy visceral y no desde lo que la mujer necesita para sentirse feliz o desde la perspectiva de involucramiento en la relción de  pareja.

Esto lo podemos ver en los pequeños, por ejemplo; cuando a las niñas se les prohíbe que hablen con propiedad sin groserías y a los niños se les refuerza esa parte de hacer cosas que implican fuerza, groserías o todo lo que tenga que ver con la parte negativa de la identidad masculina mexicana que llevan al machismo.

La Universidad Complutense realizó un estudio sobre el impacto psicológico y la resistencia de la población Española ante el COVID-19 pero que también se acerca mucho a la realidad que estamos enfrentando en México ante la pandemia y que sin duda alguna se verá reflejado en la población mexicana. Este estudio muestra un incremento significativo de “percepción de discriminación” en aquellas personas que tenían un diagnóstico previo de salud mental o en los profesionales que luchan contra el virus en primera línea. Muestra también que las mujeres son “más vulnerables” a la depresión, la percepción de soledad y la ansiedad durante el confinamiento y el paso de las semanas desvela una mayor presencia de sintomatología depresiva.

En este estudio se obtuvo que las personas más jóvenes mostraban un “mayor impacto psicológico” aunque ellos siguen presentando “más dificultades”, los datos revelan que es el género femenino el que está resultando “más vulnerable” a la ansiedad, la depresión y al estrés postraumático.

La investigación y la dinámica de conducta ante la pandemia deducen que tras pasar más de un mes y medio en confinamiento las cargas familiares, cuidado de hijos, deberes, roles de género en definitiva recaen sobre las mujeres y son los hombres los que trabajan más fuera de casa y eso les da una protección emocional, en pocas palabras se despejan y respiran mentalmente. También en este estudio se observa una mayor exposición a la soledad entre la población de menor edad que en los primeros días de confinamiento y las mujeres sufrieron una mayor sintomatología depresiva, incertidumbre y ansiedad.

Lo mejor en estos casos es acudir a terapia con el profesional para evitar que en el futuro genere un impacto emocional y evites estar susceptible a algún tipo de trastorno de personalidad.

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