Luego de la violencia protagonizada por choferes liderados por José Trinidad Martínez Pasalagua en el Congreso del Estado el jueves pasado, el legislador del PT, Salvador Arvizu Cisneros presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) en contra de quienes resulten responsables por amenazas e intimidaciones que recibió por parte de transportistas en el Palacio Legislativo.

Este recurso legal también lo presentó directamente en contra de José Trinidad Martínez Pasalagua y su hijo quienes incitaron a los choferes a que irrumpieran con violencia en el Congreso de Michoacán y que gritaran insultos, reclamos y groserías al legislador del PT.

El diputado explicó que lo extorsionan a través del teléfono donde le aseguran que saben donde vive y que en la calle corre peligro.

Sin embargo insistió en que no bajará la iniciativa ya que la actual Ley de Tránsito y Movilidad violenta los derechos de los usuarios del transporte público y los choferes se oponen a modernizarse y soltar el negocio y recordó que durante más de 37 años esta ley no ha sido modificada.

Ellos quieren seguir teniendo un chaleco a modo como siempre lo han tenido; aquí vienen los ciudadanos y me piden de favor que les ayude porque no pueden trabajar en algunas rutas porque los corrieron por las cuotas tan altas y al ser corridos no pueden renovar su concesión y tampoco pueden trabajar en ninguna ruta obligándolos a que tengan que buscar en otros municipios.

En este sentido auguró que su propuesta pueda ser votada en el pleno entre los meses de mayo y junio de 2020, una vez que concluyan los foros de consulta donde los propios choferes participarán con propuestas para incluirlas y modificar la versión presentada por Arvizu Cisneros.

Tenemos que entender que esta Ley tiene 37 años que no se le ha tocado, desde 1982 y no le han hecho nada, solamente tres reformas que le han hecho y no han servido para nada.

Además reprochó que Martínez Pasalagua ya estuvo como diputado en legislaturas pasadas y nunca buscó modificar dicha ley para regular el transporte en Michoacán para que los ciudadanos dejen de ser rehén de esos grupos.

También recordó que durante la mesa de negociaciones que se montó antes del episodio de violencia que obligó suspender la sesión momentáneamente, a través del teléfono Martínez Pasalagua instruyó a sus choferes a continuar con las agresiones verbales desde las calles, mientras mantenían cerrada la circulación.

Además responsabilizó a Martínez Pasalagua, su hijo y dirigentes de rutas de combis y camiones de cualquier agresión o daño que pueda sufrir él o su familia a partir de ahora.

Salvador Arvizu aprovechó para rechazar que tenga algún interés sobre rutas de la ciudad y negó que tenga combis o camiones piratas que busque regularizar, “no tengo cola que me pisen”.

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