Javier Lozano

Aun no logro comprender el papel de la oposición en la actualidad; su principal agenda política se ha basado en pretender asediar al presidente López Obrador. Precisamente, hace unos días, se manifestaron un bloque de gobernadores— con el argumento de encontrar líneas de acción a fin de resarcir rápidamente los efectos del Covid-19; puesto que las condiciones se prestan a unificar coincidencias, sobre todo, en aquellos mandatarios que han denostado los esfuerzos del gobierno federal, no dejaron pasar la coyuntura; y peor aún, han adoptado un lenguaje poco moderado que muestra signos de ansiedad. Dado que, el clima se prestó para evidenciar lo inocultable, el planteamiento real fue mostrar la organización ante la decadencia gradual que el contrapeso posee desde años.

A partir de la aplastante victoria del 2018, la oposición ha trabajado incesantemente en una sola cosa: golpear al presidente mediáticamente, y pretender minarse en el terreno competitivo hacia el 2021. Esa premisa la hemos podido descifrar en dos esquemas sustanciales: la poca credibilidad que sujeta el sistema opositor que, se ha constituido, por aquellos mandatarios que se encuentran atrapados en una profunda crisis de legitimidad; y en segunda, la predicción que han realizado los diferentes estudios y ejercicios de evaluación en el que están pronosticando un escenario similar al histórico triunfo de la izquierda en el país. El primero se situó en una enorme encrucijada no solo porque han perdido poder de convocatoria, sino, no han tenido la fuerza para conquistar simpatías debido a que muchos de ellos se sitúan en un laberinto donde la desconfianza quizá sea su principal talón de Aquiles. Y, evidentemente, a pesar de que el intento de pone a prueba la apoteosis que vive Morena, ha sido prácticamente impenetrable el momento culminante que abraza el movimiento social de regeneración.

Finalmente con una oposición frágil y desgastada, Morena se perfila a ganar la mayoría de los Estados donde habrá elecciones el próximo 2021. Tan solo en Michoacán, el predominio de Regeneración Nacional— va ganando terreno a pasos agigantados; esa solidez, deviene de la principal columna vertebral en el referente del Andrés Manuel López Obrador; asimismo, de la excelente labor de algunas figuras que han recobrado el pulso del movimiento progresista, y cuya génesis se escribió en los anales de la historia contemporánea. Ese elemento crucial, será la clave para poder ir describiendo el clima que viviremos los michoacanos; ese comportamiento, tomó aún más relevancia— ya que todos los sondeos metodológicos consideran con un porcentaje holgado, una victoria contundente.

Esos resultados demuestran que no existe ninguna duda: Morena ganará Michoacán, y se instalará como el eje que rompió con el paradigma tradicional del PRD y PRI en el estado. Esa estimación, continuará porque evidentemente no hay una atmósfera que pueda revertir esa tendencia altísima. En cambio, se observa, que entre más pase el tiempo, la oposición se hunde en un agujero que es dominado por la popularidad y la implementación de un esquema de políticas reformistas que han dado impuso al país, sobre todo, a aquellos sectores sociales que por años fueron segregados.

Por ello, se avecina un momento histórico para nuestro estado. Si nos basamos en la última estimación, Morena alcanzaría casi un 34%; seguido por el PAN con 12.7%; PRI 10.10%; y PRD estancado con 5.20%, según los datos estadísticos de Demoscopia Digital recientemente. En ese escenario, hay una enorme efectividad en la inclinación al Senador de la República Cristóbal Arias Solís, que ha tomado una distancia monumental de los posibles contrincantes.

Si estas metodologías mantienen su deducción, no tengo la menor duda que la razón será el principal patrón que muestra la cercanía que tiene Morena de llegar al poder. Si analizamos esa misma lógica, es posible predecir que el momento culminante que vive el legislador de la cámara alta de Morena, Cristóbal Arias Solís, lo convierta en el próximo candidato a la gubernatura encabezando al Movimiento Regeneración Nacional. Se han manejado muchos perfiles, pero evidentemente, la distancia que ha tomado el senador, aumenta en la medida que el escenario se torna cercano. Entonces, en la antesala del pronunciamiento que emitió el IEM en el Estado, en septiembre la probabilidad tomará en buena parte mayor solidez.

Seguramente con el paso del tiempo el tono subirá, y orillará a buscar alianzas desesperadas. Sin embargo, esa mala apuesta, paradójicamente sumó más adeptos a Morena. Solo, hay que recordar las desgracia del 2018, cuando desinflaron al PRD. Este tema no solamente no cuajó, sino, constituyó el inicio de la sobrevivencia del perredismo: un partido que enterró la doctrina progresista, por el esquema reaccionario. Esa descomposición, será nuevamente el parteaguas y la piedra angular que empuje a Morena al poder en Michoacán; esa estimación es una lectura clara e inexorable. Es posible que esos errores, cobren una vez más factura en este territorio; a ello, hay que sumarle la desilusión de aquellos perredistas que crecieron con la lucha social; y en el que militó, el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador, Porfirio Muños Ledo, y grandes luchadores que hoy por hoy simbolizan el movimiento político de izquierda.

Para finalizar resumo: el PRD se aleja por la inmensa desaprobación que es alimentada por el rotundo fracaso de su política— en medio de quienes aún argumentan— que es de izquierda, pero que, en términos reales, se adhiere más a la visión neoliberal de su socio el PAN. Y, en ese tenor, los datos y la realidad inocultable— muestran una etapa cuya hegemonía se extenderá, incluso, en su totalidad de la geografía nacional que jugará Morena en 2021; entre ellos Michoacán, donde al menos que algo extraño pase, arribará a la administración— con una altísima posibilidad bajo el referente histórico de Cristóbal Arias Solís. Estamos, por cierto, en un proceso en el que esas definiciones comienzan a tomar pulso; ese fue el primer paso, entonces, no cabe duda que el segundo pasará a elevar la proporción y enorme efecto que viene produciendo la expresión de las encuestas: esa influencia desde el punto de vista de esta redactor, será la punta del iceberg que impulsará con legitimidad a un rostro que está teniendo el apoyo de las mayorías y de todos los sectores.

Notal finales: por cierto, en teoría, regresan al nido quienes en términos reales nunca sumaron nada al PRD; al contrario, restaron poder de convocatoria porque exprimieron hasta más no poder, las comodidades que brinda el sistema.

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