Thomas Schäfer, secretario de finanzas del estado federal de Hessen, Alemania, se suicidó este sábado por la enorme preocupación sobre la pandemia de coronavirus Covid-19 que enfrenta dicho país,  pero sobre todo por el temor de no poder satisfacer las enormes expectativas de la población respecto a las ayudas financieras.

Al menos así lo consideró este domingo el que fuera su jefe, el ministro presidente de Hessen, Volker Bouffier, quien dio por hecho que la muerte del político demócrata cristiano fue un suicidio.

“Deduzco que esa preocupación lo abrumó y no encontró otra salida. Estaba desesperado y decidió irse, lo que nos conmociona a todos”, dijo visiblemente afectado en un mensaje a medios.

Tal tesis también la confirmó la fiscalía y policía de Wiesbaden, la capital de Hessen, quienes señalaron que “debido a las circunstancias generales, el amplio trabajo de investigación en el lugar de los hechos, el interrogatorio a testigos numerosos, así como las evaluaciones técnicas y forenses cabe suponer que se trata de un suicidio”.

El cuerpo de Schäfer, quien estaba casado y tenía dos hijos, fue encontrado la mañana del sábado en la vías del tren a la altura de Hochheim.

Y es que, la situación que enfrenta Alemania, al igual que el resto de Europa que en este momento es el epicentro de la crisis por coronavirus, supone un gran desafío -el mayor desde la Segunda Guerra Mundial como ya lo señaló la canciller Angela Merkel- en materia social, política y también económica.

Si bien el gobierno federal alemán planteó ya un programa de apoyo económico  de alrededor de 156 mil millones de euros para apoyar a los profesionistas independientes, pequeñas, medianas y grandes empresas, la incertidumbre que genera el comportamiento de la pandemia hace suponer que un número importante de empresas desaparecerán y con ellas muchos empleos.

El Instituto de Investigación Económica de la Universidad de Múnich alertó ya la semana pasada que los costos económicos generados por la pandemia superarán todos aquellos registrado en las últimas décadas resultado de crisis económicas y desastres naturales. La estación del ifo es que la economía alemana se contraerá entre 7,2 y 20,6 puntos porcentuales.

Desde hace más de una semana la economía alemana se encuentra prácticamente parada. Las restricciones de movilidad impuestas por el gobierno que encabeza Angela Merkel para intentar ralentizar la curva de contagios de coronavirus han cerrado cualquier tipo de negocio en este país a excepción de los supermercados y las farmacias. Y no será sino hasta después del próximo 20 de abril cuando el gobierno evalúe la situación y proceda a relajar las medidas o bien a mantenerlas.

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