Fuente: Noticieros Televisa

El ataque a la familia LeBarón, ocurrido hace una semana, pero no dio detalles de quienes son, ni cuántos son ni donde fueron detenidos.

Lo que sí se sabe a una semana de lo ocurrido es que los LeBarón habían sido amenazados en los últimos meses por miembros del crimen organizado que no querían que trajeran gasolina de Chihuahua.

Tres meses antes de la masacre contra nueve integrantes de la familia LeBarón, el activista Julián LeBarón denunció ante medios de comunicación que, que dos personas dedicadas a comercializar combustible en la zona límite entre Chihuahua y Sonora desaparecieron.

“Nosotros denunciamos que dos muchachos que traen combustible del estado de Chihuahua para uso agrícola aquí y que traían mandado, básicamente a esos chavos los desaparecieron junto con su camioneta y su camioneta que traían para el combustible”, comentó Julián LeBarón, miembro de la comunidad mormona en Chihuahua.

En Bavispe, Sonora, no hay gasolinerías. El huachicol se vende en pequeños expendios ubicados en San Miguelito, Bavispe, La Galerita y Bacerac, donde el precio es hasta 40 por ciento más alto. Debido a esto, muchos utilizan el camino de terracería que comunica con el municipio de Janos en Chihuahua para abastecerse de combustible en el campo menonita de Las Virginias.

La desaparición de los proveedores de combustible no fue la única advertencia que lanzó el crimen organizado contra los habitantes de Bavispe.

Un hermano de Christina Langford, una de las tres mujeres asesinadas en el ataque del 4 de noviembre, fue amenazado hace más de un mes en el camino que une Sonora con Chihuahua.

La advertencia que hicieron los delincuentes a los habitantes de La Mora, de no ir a comprar combustibles o artículos a Chihuahua, precedió a la tragedia de hace una semana.

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