La madre de Mireya Agraz, quien se quitó la vida luego de envenenar a sus tres hijos en San Jerónimo Lídice, fue dada de alta en el hospital donde se encontraba luego de despertar del envenenamiento múltiple en el que participó.

Fotrografía 📸: Especial.

Rosa María Cortés, junto con su esposo, su hija y sus tres nietos, tomaron varias pastillas para cometer el suicidio, sin embargo ella logró sobrevivir, convirtiéndose en pieza clave para aclarar las investigaciones de los crímenes en los que participó.

Cortés dejó una carta pidiendo perdón a sus hijos, pero no se mencionaba nada sobre los nietos. El Ministerio Público podría culparla por homicidio.